metroid dread

Esta es la historia de Metroid Dread desde su concepción en 2005 hasta su anuncio en el E3 2021

El último Nintendo Direct, que tuvo lugar en el marco del E3 2021, dejó a la comunidad abrumada al ofrecernos decenas de titulares en los poco menos de 50 minutos que duró. Algunas de las novedades que pudimos ver estaban en las quinielas de casi todos los espectadores, como el nuevo tráiler de la secuela de Breath of the Wild o el vistazo en profundidad al inminente título de golf de Mario, pero también hubo algunas sorpresas entre las que, sin duda, destacó el anuncio de la nueva entrega de Metroid, que también supuso uno de los momentos cumbre de toda la presentación. La culminación del arco narrativo de Samus Aran y su relación con los Metroid llega 19 años después de su última aventura con el nombre de Metroid Dread y vuelve al desplazamiento lateral, a las 2D, y a los ambientes opresivos que caracterizaron a sus entregas anteriores con un aroma a clásico que no es casualidad: Metroid Dread lleva 15 años rondando las oficinas de Nintendo, tuvo diferentes diseños y cancelaciones, e incluso se mostró a puerta cerrada en otros E3. En este artículo repasamos la historia del desarrollo de Metroid 5.

 

-AVISO-

Contiene spoilers de la línea principal de Metroid

metroid dread logo 2005

 

En Metroid II, Samus extermina a los metroides de SR388 a excepción de una cría (a la que llama bebé) que articulará a posteriori la historia de Super Metroid y marcará emocionalmente a la cazarrecompensas. Sin embargo, los metroides eran el depredador natural (y el único conocido) de una especie parasitaria llamada X que es, si cabe, más peligrosa que ellos. X es nativo de SR388 y fue descubierto por los chozo, una raza alienígena de gran importancia en esta línea narrativa aunque irónicamente tenga mucha más presencia en la subsaga Prime. Cuando los chozo colonizaron el planeta, X ocupaba la cúspide de la cadena alimentaria, no tenía enemigos, era muy agresivo y extremadamente peligroso al ser capaz de replicar la estructura morfológica de cualquier criatura a partir de una muestra mínima de ADN, lo que le permitía acechar a sus presas desde cualquier lugar y de casi cualquier modo.

 

Para combatirlo, los chozo crearon artificialmente una forma de vida capaz de reproducirse y evolucionar por sí misma, los metroides, que cumplieron su cometido hasta casi extinguir la población de parásitos X, pero la escasez de X se tradujo en escasez de alimento para los metroides, que buscaron comida en otras fuentes. Eso incluyó a los propios chozo. Superados por la situación, acabaron por abandonar sus pretensiones colonialistas y se marcharon de SR388 dejando allí una importante población metroid. Antes de que Samus se encargase de ellos en Metroid II, la Federación Galáctica y los Piratas Espaciales se interesaron por esta curiosa especie, un organismos de excepcionales capacidades (debidas en parte a su origen artificial) que los convertían en potenciales armas biológicas. Al ser contratada por la Federación, nos enfrentamos a los Piratas en el juego original de Metroid y también en Super Metroid, pues Ridley, un pirata de alto rango, roba al bebé que rescatamos en Metroid II. Durante los sucesos de Super Metroid, con SR388 libre de metroides, el parásito X vuelve a proliferar, y es por ello que en Metroid Fusion, la cuarta entrega de la saga, la Federación vuelve a requerir la ayuda de Samus para estudiar a este organismo (conocido por los chozo pero desconocido todavía para la Federación).

 

Metroid Dread

 

Samus vuelve a SR388 junto con otros soldados de la Federación, pero son atacados por X y se ven obligados a huir. Tras esto, la cazarrecompensas pasa un tiempo hospitalizada, luchando contra la influencia de X en su cuerpo gracias a una vacuna desarrollada a partir del ADN de la cría metroid que rescató. Durante este tiempo, la Federación toma muestras de X y las envía a una Estación de Investigación que orbita SR388. Cuando Samus, ya recuperada, despierta, la Federación ha perdido la comunicación con esa Estación y es enviada a investigarla. Allí, no solo descubre que la Federación ha manipulado imprudentemente los restos de parásito X que había en su traje permitiendo que la duplicase en forma de SA-X, sino que está trabajando con el ADN de metroid que ella misma le proporcionó y ha creado clones con la intención de manipularlos genéticamente. Metroid Fusion termina con la Estación y el planeta SR388 destruidos, lo que supuestamente acaba con la amenaza de X y de los metroides, pero eso no explica por qué la Federación, después de ordenar su exterminio, continuó experimentando con ellos.

 

Ese es el punto de partida de Metroid Dread. Eso, y una transmisión extraña en la que aseguran que todavía quedan parásitos X vivos en otro planeta, ZDR, presumiblemente también una antigua colonia chozo. Este concepto continúa la historia de Samus justo donde la dejó Fusion, y resultaba natural y orgánico tratar esta línea narrativa de manera inminente en la siguiente plataforma de la compañía. Metroid Fusion se estrenó en 2002, tan solo tres años antes del lanzamiento de Nintendo DS (en Europa, en el resto del mundo se estrenó en 2004), por lo que el desarrollo de la secuela de este videojuego se proyectó en la nueva consola. Esto es algo que el propio Yoshio Sakamoto, productor del videojuego, director del Metroid original y figura de gran peso en el desarrollo de toda la saga, confirmó durante el Treehouse que se celebró justo después de la presentación del E3 2021. Fue la primera vez que se confirmaban los planes de desarrollo de Metroid Dread en 2005, puesto que hasta estas declaraciones de Sakamoto Nintendo se había encargado de desmentir la existencia de un título que, por otra parte, había sido víctima de varias filtraciones.

 

Revista Game Informer, Junio 2005
Revista Game Informer, Junio 2005

 

La primera noticia que se tiene de Metroid Dread data de un documento interno de Nintendo que fue filtrado a la prensa en 2005, publicado en el número de junio de 2005 de la revista Game Informer y del que IGN habla en un artículo de 2007 a colación de otros indicios que comentaremos más adelante. El documento en cuestión era una lista de juegos «clave» de Nintendo DS a anunciar en un futuro, lo que causó un gran revuelo de cara a un posible anuncio oficial durante los E3 de 2005 o 2006. Se rumoreó que el juego se mostró a puerta cerrada, pero finalmente no hubo una presentación pública de Metroid Dread sino que se amplió la información de Metroid Prime Hunters con gameplay y un nuevo tráiler (recordemos que Metroid Prime Hunters, estrenado en 2006, ya tuvo una demo en 2004). Mientras tanto, todos los títulos que figuraban en esa lista, como Super Princess Peach, Pokémon XD o The Legend of Zelda: Twilight Princess sí acabaron viendo la luz. La ausencia del título en la feria y las evasivas de Nintendo y sus desarrolladores al ser preguntados acabó degenerando en rumores de cancelación que, ahora lo sabemos, no estaban lejos de la verdad. El juego no alcanzaba los estándares de calidad de Nintendo y, más importante quizá, los de Sakamoto, que pensaba que lo desarrollado hasta entonces no hacía honor a la importancia de la historia que quería contar y que sería el broche final del arco narrativo de Samus, los metroid, y el parásito X.

 

No obstante, los rumores volvieron a avivarse en 2007 con el estreno de Metroid Prime 3: Corruption. En este título, desarrollado por Retro Studios, nos movemos por varios planetas entre los que se encuentra Urtraghus, el Planeta Pirata. En un momento dado los jugadores atravesarán una zona llamada Cámara de Desarrollo de Metroides donde, usando el visor de escaneo de Samus, podrán acceder a un terminal con dos paneles en los que se puede leer lo siguiente:

«Experiment status report update. Metroid project «Dread» is nearing the final stages of completion» / » Experiment results unsuccessful. All attempts at using Metroids as a weapon power source have failed».

Lo que se traduciría como:

«Informe de estado. El proyecto metroid «Dread» [en la versión en castellano de Corrupción está traducido como «Terror»] está en su última fase.» / «Experimento sin éxito. Los intentos de convertir los metroides en fuentes de energía para armamento han fracasado.»

Evidentemente, y para sorpresa de nadie, eso volvió a desatar las especulaciones, solo que en esta ocasión, tras el aviso de que el experimento no había tenido éxito y en los anteriores E3 (2005 y 2006) no se había mostrado el tan rumoreado proyecto, los jugadores dieron por hecho que había sido cancelado y esa entrega de Metroid para Nintendo DS nunca se materializaría. La respuesta oficial al respecto fue negar cualquier conexión entre los escaneos de Corruption y el hipotético desarrollo de Metroid Dread y achacarlo a una mera coincidencia.

 

proyecto metroid dread

 

Hasta entonces, a pesar de los rumores y filtraciones, el juego no estaba ni había estado oficialmente en desarrollo, pero eso cambió en 2010 con una entrevista que Kotaku hizo a Sakamoto con ocasión del lanzamiento de Metroid: Other M en Wii. La revista le preguntó directamente si Other M era el resultado de los años que habían trabajado en  Metroid Dread; es decir, si habían adaptado el concepto con el que llevaban experimentando entre 4 y 5 años a la jugabilidad que permitía la consola de sobremesa. La respuesta fue negativa, y además aclaró que eran «dos juegos distintos». Sakamoto confirmó que el título, en efecto, existió, pero su desarrollo nunca estuvo muy avanzado y, de retomarlo, tendrían que hacerlo desde cero (algo para lo que aún deberían esperar, porque la clave para la reanimación del proyecto la tenía Mercury Steam, que no entraría en escena hasta 7 años después con el remake de Metroid II).

 

Mientras tanto, las declaraciones de Sakamoto en 2010 fueron el gatillo que disparó los comentarios de otras personalidades de la industria que habían visto el juego en movimiento. Quizá una de las más relevantes fue Craig Harris, cofundador de IGN, quien afirmó que el guion de Metroid Dread no solo existía, sino que estaba listo para que Nintendo lo usase en cualquier momento. De hecho, tras el anuncio del juego en el E3 2021, Harris volvió a mencionar que sabía de su existencia desde, al menos, 2005, a través de un tuit.

 

 

Con el paso del tiempo, la polémica se enfrió y Metroid Dread se difuminó en la memoria de los aficionados, al menos hasta el 2017 con el lanzamiento de Metroid: Samus Returns, el remake de Metroid II que corrió a cargo de la desarrolladora española Mercury Steam. Sakamoto no escatimó en elogios para el equipo y pocos meses después de su estreno ya se rumoreaba que el estudio estaba a cargo de una nueva entrega de la franquicia. En un principio, el foco de la rumorología lo avivaron varios youtubers e influencers de cierto prestigio que centraron sus pesquisas en un hipotético remake de Super Metroid, pero un análisis profundo sobre esta posibilidad echó por tierra la teoría. Esto se debió principalmente a las declaraciones de la propia Mercury Steam, que confirmó haberse puesto en contacto con Nintendo para trabajar en un remake de Metroid Fusion y que la compañía creyó más necesario hacerlo de Metroid II por la buena forma de la que todavía gozaba la cuarta entrega. El caso de Super Metroid es el mismo: un título con una jugabilidad limpia y bien ajustada que no ha envejecido en absoluto en los 27 años que han pasado desde su estreno, que no se siente tosco al manejarlo actualmente y cuyo diseño gráfico sentó cátedra hasta el punto de inspirar el estilo de títulos contemporáneos. De esta forma, se empezó a plantear la posibilidad de que el nuevo encargo de Mercury Steam (que nunca dijo estar trabajando en un nuevo Metroid) fuese una nueva entrega, y algunas voces apuntaron con acierto a la resurrección de Metroid Dread.

 

Esos rumores se acabaron por fin con el anuncio oficial del título y las posteriores declaraciones de Sakamoto, quien habla con el corazón en la mano al decir que en un momento determinado de estos 15 años creyó que nunca vería culminado este proyecto. El buen hacer de Mercury Steam y, sobre todo, su gran comprensión de lo que esperaban los aficionados de un nuevo título de la saga, les valió la confianza de Sakamoto. Así es como se retomó el desarrollo, volviendo al concepto original con un nuevo apartado técnico que, según los creadores, supera sus propias expectativas.

 

Habrá que esperar al 8 de octubre para descubrir qué nos depara esta nueva aventura.