El maestro Galeano sostenía que el mundo es un mar de fueguitos en el que cada uno brilla con luz propia. Y puede que Sébastien Benard, lead dev de Dead Cells, estuviera pensando algo parecido al abandonar Motion Twin para fundar su propio estudio (Deepnight Games). Por lo pronto, y evitando el riesgo de ponernos demasiado filosóficos, hoy os traemos su ópera prima en esta nueva andadura: Nuclear Blaze. Un incendiario, y pixelado, título de acción y plataformas en el que encarnamos a un/una valiente bombero/bombera. ¿Estará a la altura de lo esperado y logrará apagar todos los incendios jugables? No te pierdas nuestro análisis para Nintendo Switch gracias a una copia de su edición física cedida por l@s amig@s de Selecta Play. Sello patrio encargado de distribuir el juego en territorio patrio. Llega calentito, calentito, y… ¡fuego!, ¡fuego!
La cosa está que arde
Lo primero que llama la atención de Nuclear Blaze, y es que en pocas ocasiones tenemos el privilegio de tener los juegos en nuestras manos, es lo cuidado de su edición en formato físico. Textos en castellano, cubierta con dibujo reversible, un llavero super chulo y un librito con bonitas ilustraciones y bocetos, de escenarios y personajes, e incluso una pequeña entrevista al mismísimo Benard. Gran esencia en frasco pequeño. Y es que ya lo decía Héroes del Silencio: todo arde si le aplicas la chispa adecuada.
Argumentalmente hablando nos encontramos ante un título que nos pone en la piel de un bombero que, tras un aviso de incendio forestal, se ve separado accidentalmente de su grupo de extinción, topándose con una instalación subterránea con demasiados secretos… ¡y peligros! Una historia que, aunque sirven como pretexto para dar comienzo a la aventura, se va abriendo paso gracias a los escritos que nos vamos encontrando. Algo que nos deja meridianamente claro que, más allá de ese toque de humor que impregna algunos de dichos manuscritos, el búnker en el que nos hemos sumergido esconde más de lo que aparenta. Así que no nos queda otra que contener el fuego, buscar supervivientes y descubrir los secretos del Emplazamiento 16 y A-█████.
Una aventura lineal y guiada
Nuclear Blaze se nos presenta como un título de acción, plataformas y desplazamiento lateral (2D) de carácter lineal y corte clásico. Nuestro personaje puede saltar, subir escaleras, disparar agua desde su manguera y recargar sus tanques en puntos repartidos estratégicamente en cada nivel. Por si fuera poco, durante el progreso de la propia aventura vamos adquiriendo nuevas habilidades, como el parry, la posibilidad de disparar agua en diversas situaciones, etc… No se trata de un surtido de mejoras demasiado extenso. No obstante, consiguen encajar a la perfección con las diferentes dinámicas presentes en el juego. Dinámicas que, por cierto, se fusionan de forma bastante orgánica con unos niveles interconectados con la verdadera estrella de este juego: el fuego.
Y es que la principal premisa de Nuclear Blaze, y de cada uno de sus diferentes fases, no es otra que la de acabar con el fuego. Y no, no se trata de algo que podamos conseguir disparando chorros de agua sin parar. Al menos no a largo plazo. No en vano, contamos con interruptores con los que activar multitud de aspersores con los que extinguir definitivamente el fuego en una zona concreta. Es más, dejar una chispa brillando en una esquina o un escape de gas en la otra, puede hacer que al regresar te encuentres con que medio nivel vuelva a parecer el Monte del Destino.
Otro de los protagonistas de la propuesta que aquí nos ocupa, algo que se acentúa en la segunda vuelta, es el sólido y efectista sistema de propagación del fuego. Una cuestión que, más allá de garantizar la diversión, nos obliga a gestionar con bastante inteligencia nuestro suministro de H2O. Un solo paso en falso puede ser suficiente para comenzar un nivel desde el principio. Tranquilos, dado el pequeño tamaño de cada zona, esto es más un aliciente que un hándicap.
Toda una estrella… fugaz
Nuclear Blaze es un título bastante corto. Y, más allá de la promesa de nuevo contenido, completar sus 23 niveles, en una primera vuelta, os puede llevar tan solo un par de horas. No obstante, volvemos a repetir que nos encontramos, como si de las capas de una cebolla se tratase, ante un juego que oculta más de lo que parece a simple vista. Por un lado, el juego cuenta con una excelente capa de personalización que nos permite desde modificar la cantidad de agua de tus tanques hasta cambiar la velocidad a la que se propaga el fuego.
Por otro lado, tras completar el juego se desbloquea un nuevo modo llamado «Ahora verás» en el que, más allá del incremento de la dificultad, se nos presenta alguna que otra zona nueva y diversas variables, como las torretas, que aportan motivos de peso para realizar una segunda vuelta. En el otro extremo de la balanza, el modo de juego para los más pequeños elimina la posibilidad de morir, vuelve automático el sistema de apuntado, etc. ¿El motivo? Que nos podamos centrar en la verdadera misión del juego, ¡salvar adorables gatitos! Para finalizar, y aunque la exploración aquí resulta casi anecdótica, contamos con diversos gatos que rescatar repartidos por los niveles del juego. ¿El premio? Tendréis que encontrarlos todos para poder acceder a la estancia donde descubrirlo.
Pixel artE
Artísticamente hablando nos encontramos ante un título que destaca por un cuidado, minimalista y colorido pixel art. El cambio de tonalidad, de rojiza a azulada, tras apagar el fuego, los efectos con el agua o las llamas y los carteles indicativos, escritos en castellano (excepto uno que se ha colado en inglés), dejan claro que nos encontramos ante una propuesta tan llamativa como simple y retro.
En términos sonoros, tanto los efectos como las melodías, acompañan, sin destacar, de forma correcta. Ocurriendo algo parecido con la parte técnica. Y es que Nuclear Blaze no sea un título exigente y se desempeña con bastante soltura tanto en modo portátil como con la consola en el dock. Por lo que la labor de optimización ha sido más que correcta. Cuestión está última que es de agradecer para una propuesta de acción y plataformas como la que aquí nos ocupa.
Nuclear Blaze – Un título de lo más llamativo
Hablar de Nuclear Blaze es hacerlo de un adictivo título de acción y plataformas en 2D que nos pone en la mano de un aguerrido, y pixelado, bombero. Sus interesantes mecánicas de extinción de incendios, la capacidad de personalizar diferentes aspectos de la aventura, la posibilidad de rescatar gatos o su delicioso pixel art lo convierten en una más que recomendable propuesta para los amantes del género. En el reverso de la balanza, su escasa duración, falta de modos de juego y simplicidad hacen que dicha apuesta no alcance la excelencia. A pesar de todo, nos encontramos con un título consecuente con sus principios mecánicos y con unos orígenes que se remontan a una Game Jam de Ludum Dare ideada por el propio Benard con la intención de dar vida a un juego de bomberos que pudiera disfrutar su hijo de 3 años de edad.
Hemos analizado Nuclear Blaze gracias a una copia en formato físico cedida por Selecta Play. Versión analizada: 1.0.1.



















