En un mes tan sobrecargado como el de febrero, raro es el jugador que no vaya a tener algo en el punto de mira esos días, habiendo desde remakes del calibre de Dragon Quest VII Reimagined a propuestas terroríficas como Resident Evil Requiem que pondrán en peligro nuestras carteras. Si bien es de agradecer disponer de muchas propuestas para un solo jugador, en NextN tampoco ignoramos los lanzamientos con un enfoque tan familiar como el del protagonista de la noticia y menos si tienen a cierto fontanero en portada. En fin, que nos vamos por las ramas; como bien dice el titular, Mario Tennis Fever acaba de estrenar un nuevo vídeo en el que profundiza en todo lo que es capaz de ofrecer.
Mario Tennis Fever luce sus raquetazos en un nuevo tráiler
Una de las cosas más criticadas a la anterior entrega fue la falta de contenido, mas todo apunta a que ese no será un problema en esta ocasión. Haciendo gala de 30 «raquetas furor» que ofrecen posibilidades distintas al llenar un medidor, 38 personajes con sus fortalezas y debilidades, barras de salud para partidos a dobles, así como la opción de jugar con raquetas tradicionales, hay opciones para todos los gustos. Ni que decir tiene que de así quererlo, gracias al «modo realista», podremos activar los controles por movimiento al más puro estilo Wii Sports.
Por lo demás, comentaron que hay amiibos que cambian el diseño de la pelota e hicieron un inciso en los modos de juego: torneos comentados por la flor parlante de Mario Wonder, desafíos variados en una torre, desafíos de puntería con aros y plantas pirañas o cosas tan alocadas como repartir raquetazos en una pista de pinball.
Asimismo, aparte de mostrar varias formas de jugar en compañía, pondrán una fábrica de escenario que nos hará cambiar de raqueta furor constantemente, habrá una pista con semillas maravilla con efectos inesperados y ni que decir tiene que no se olvidaron de crear un modo historia. ¿Qué os genera más interés? En mi caso, siento curiosidad por ver por dónde nos salen en un modo campaña que nos coloca en la piel de Bebé Mario.




