Tras una increíble recepción en otras plataformas, Koei Tecmo y OMEGA FORCE llevan su aplaudido Dynasty Warriors Origins a Nintendo Switch 2. ¡Y os traemos su análisis!
Originalmente estrenado en enero de 2025, el lanzamiento del juego en Nintendo Switch 2, supone un importante hito al ser la primera vez en la que una consola de Nintendo contará con un título de la saga sin grandes sacrificios en lo visual y prácticamente a la par del resto de plataformas.
Eso sí, por favor tened en cuenta que pese a que el juego se estrenó junto a una expansión (a la venta por separado) que trae consigo nuevas armas y diversos caminos alternativos para personajes antagónicos, este análisis corresponde sólo al juego base.
Si os convence, tened en cuenta que lo encontraréis tanto en la Nintendo eShop como en diversas tiendas en formato físico bajo la etiqueta de «game key card» (os dejamos nuestro enlace referido, por si queréis usarlo y apoyar a NextN de esa forma). ¡Dentro análisis!
El Mandato del Cielo
La corrupción rampante y las malas cosechan han dado pie a una serie de rebeliones por parte de los campesinos y al nacimiento de los Turbantes Amarillos.
Creado como un ejército pensado para defender a los más débiles de los abusos, con el paso del tiempo sus nobles objetivos iniciales se han visto retorcidos y ahora para muchos no son más que una banda de saqueadores que arrasan allá por donde pasan.
Con la Dinastía Han tambaleándose, los grandes señores de la guerra se han reunido con el objetivo en común de hacerles frente. Pero… con los Han en su peor momento y un evidente descontento popular. ¿Quién será el primero en mover ficha una vez caigan los Turbantes Amarillos? La tensión se siente en el ambiente, y tras las sonrisas y muestras de camaradería y honor se ocultan grandes planes para China, pero también grandes conspiraciones y sed de poder.
Quien se haga con la victoria se ganará el Mandato del Cielo, pero como Guardián de la Paz que eres, quizá esté en tus manos darle un empujón a quien consideres el candidato ideal para formar el nuevo futuro del imperio.
Venir. Venir a por mi, pero con la cara destapada
En un género en el que ya todo el pescado parece vendido y en el que las diferencias suelen marcarse dependiendo de la historia, DYNASTY WARRIORS: ORIGINS destaca en su jugabilidad desde el primer momento.
La fórmula de 1 contra 1000 no es algo nuevo, pero el abanico de armas con el que contamos y los diversos estilos que podemos ir dominando gracias a su uso consiguen que la experiencia de machacar todo lo que se mueve se sienta bastante plena.
Inevitablemente, al existir un sistema de dominio de armas y árbol de habilidades, es imposible no caer en la mecánica de «farmear«, pero lo interesante es que Koei Tecmo implementa un curioso sistema de escaramuzas para mantenernos activos y de paso seguir enganchados a la historia del juego. Algunas de estas escaramuzas están al nivel de una misión principal, pero por lo general son combates bastante anecdóticos que terminaremos en un abrir y cerrar de ojos y se repiten demasiado.
En el campo de batalla es bastante fácil sentir que una situación se vuelve caótica, pero existe cierto «orden» dentro de lo que cabe. Ya no sólo tenemos los típicos objetivos primarios como conquistar X base, sino también otros como cumplir ciertas condiciones para que nuestro ejército pueda ejecutar un gran ataque en masa o evitar que lo haga el enemigo.
Incluso podemos jugar como otro personaje, aunque estos momentos cuentan con tiempo limitado (hay que cargar una barra), por lo que más nos vale aprovecharlos y guardarlos para los momentos más complicados.
Los combates contra los generales también son algo a destacar, contando con una IA que los hace bastante difíciles de vencer, pero que también se aprovecha de tus fallos para ponerte contra las cuerdas cuando menos te lo esperas. Si te sientes confiado (o simplemente deseas darle un toque más épico), puedes retarlos a un 1 contra 1. Un tipo de combate en el que en menos de 1 minuto se decide al vencedor en base al daño realizado.
A lo largo de nuestro recorrido por China nos iremos encontrando con misiones secundarias de toda clase, pero también con personajes que desean conocernos en mayor profundidad. Dándonos momentos sociales de lo más variopintos, incluso con aquellos personajes a los que normalmente no te acercarías.
Cada pueblo es una oportunidad para ayudar a sus locales con pequeñas cosas. Y aunque este es un apartado que en más de una ocasión se siente como algo «anecdótico». Se agradece que Koei Tecmo y Omega Force intenten darle algo de vida al mundo o usen las cartas para mostrarnos cómo viven los ciudadanos el conflicto.
He de confesar que en un inicio tenía mis reservas con respecto a la elección de un personaje predeterminado en lugar del clásico avatar personalizado, pero lo cierto es que el juego despeja cualquier duda según vas progresando en su historia. Tanto el pasado misterioso del protagonista, así como su intervención en los diversos conflictos y consecuencias de esto se sienten como algo natural y con cierto peso a la hora de tomar partido por uno u otro bando.
Los tres reinos en todo su esplendor
Visualmente Dynasty Warriors Origins es la entrega que mejor se ve y transmite la sensación de combates épicos y masivos. Ya no sólo hablo de la saga, sino de todos los títulos modernos del género que Koei Tecmo ha estrenado hasta el momento.
Destacan también los diseños y rediseños de algunos personajes que han ganado BASTANTE en comparación a cómo los veíamos hasta ahora.
En cuanto al rendimiento, en Nintendo Switch 2 no he tenido ningún problema de caída de frames, cierres inesperados o glitches. Es increíble cómo es que tenemos un port de tanta calidad en Nintendo Switch 2 y que da la talla sin importar la cantidad de efectos o personajes haya en pantalla.
Sin importar si juegas en sobremesa o portátil (elección personal favorita), la experiencia es increíble y el peso inferior de la consola de Nintendo con respecto a la competencia (Steam Deck o ROG ALLY) se deja notar en lo que a comodidad respecta.
Finalmente, tenemos un apartado sonoro más que destacable, con una banda sonora muy movida y con más de una canción que se queda en tu cabeza, pero también con la posibilidad de escoger entre las voces en inglés o japonés.
Personalmente, he optado por las voces en japonés (y me he sentido algo decepcionado por no tenerlas en chino), con excelentes resultados en cuanto a transmitirme la emoción del combate o el drama de las pérdidas y decisiones cuestionables. No tenemos audio al español, pero sí una traducción completamente localizada a nuestro idioma.
Dynasty Warriors Origins – Un regreso por todo lo alto
Aunque la saga nos había dado juegos bastante «aceptables» en sus últimas entregas, bien es cierto que comenzaba a notarse cierta fatiga en la misma y la necesidad de un viento fresco y que ayudase a no dividir tanto las opiniones de los fans.
Pues bien, Dynasty Warriors Origins es eso y más. No sólo es el mejor juego de la saga hasta la fecha, sino también el mejor dentro de todo el género musou que OMEGA FORCE y Koei Tecmo nos han dado hasta el momento. Es un juego extremadamente divertido en el que las horas se pasan volando y la sensación de combates épicos y masivos nunca se pierde.
Desgraciadamente para los amantes del coleccionismo y el formato físico, la decisión de estrenar el juego en el formato «tarjeta llave» en lugar de un lanzamiento con todo en cartucho es algo que puede pesar a la hora de escoger qué versión comprar. Juega a favor de Nintendo Switch 2 la portabilidad y el tamaño de la consola, lo cual la hace una alternativa más cómoda que su contraparte para Steam Deck.
Este análisis se ha realizado gracias a una copia digital cedida por Koei Tecmo Europe. Versión analizada 1.0.4




















