
No es fácil ver a un videojuego independiente convertirse en una saga. Menos aún, cuando se trata de uno que se aleja de esos focos que parecen reservados sólo para un puñado de elegidos dentro de un mercado tan creativo como sobrecargado. Pero el estudio independiente sueco Something We Made puede sacar pecho, porque no se ha quedado en la primera entrega de su intimista y sencillo TOEM. Si estás leyendo estas líneas recién salidas del horno, el lanzamiento de TOEM 2 es inminente. Pero si llegas un poco más tarde, ya está disponible tanto en Nintendo Switch como en Nintendo Switch 2.
El pequeño equipo que nos ofreció, allá por 2021, un pequeño juego consistente en viajar haciendo fotos aquí y allá, y que nos dejó muy buen sabor de boca, ha vuelto a la carga. El arte del dibujo y el arte de la fotografía vuelven a unirse al arte del videojuego en una apacible propuesta en la que el indiscutible protagonista es ese característico sonido que hace el obturador de una cámara en el instante de capturar la imagen. Hemos vuelto a coger la mochila y la cámara y nos hemos ido de viaje de nuevo. Acompáñanos, te contamos nuestra experiencia una vez más.
Volvemos a hacernos la misma pregunta… Pero también una nueva
Probablemente te estés preguntando si es necesario jugar a su predecesor para disfrutar TOEM 2. Te podemos asegurar que no. Se trata de dos aventuras totalmente independientes la una de la otra, que tienen solo dos denominadores comunes en su apartado narrativo: el protagonista, ese simpático ser antropomórfico con aspecto de oveja y vocación de fotógrafo, y el propio fenómeno natural que da nombre a la saga. Hay referencias puntuales, pero no impiden entender la historia. Ésta es la nueva pregunta. La vieja es: ¿qué es el TOEM? Quienes hayan jugado el primer título, ya conocen su respuesta. Igualmente, la aproximación a este fenómeno misterioso se hace de forma diferente en esta ocasión, viajando a un lugar lejano para observar en primera persona el florecimiento de un legendario árbol.
Recorremos el camino hacia este árbol con la indispensable compañía de una cámara fotográfica en la cual se fundamenta la jugabilidad del título. Las misiones o encargos del juego, necesarias para poder seguir avanzando en nuestro viaje, suelen girar en torno a la realización de fotografías. A través de estas fotografías, ayudamos a la gente que nos encontramos por el camino, pero también completamos un compendio a modo de Pokédex de todos los seres vivos que habitan este particular mundo y con los que nos cruzamos rumbo al árbol legendario. Un juego que, como sucedía con su predecesor, se completa en apenas 3 horas, con lo cual es perfecto para quienes disfrutan de aventuras íntimas que se centran en la relajación más que en la duración.
TOEM 2 es más de lo mismo, pero con ligeros retoques
Las diferencias entre TOEM 2 y su predecesor son más bien escasas. Mantiene un alcance limitado, intencionadamente autocontenido, y se centra en la simpatía de sus escenarios y personajes para ofrecernos una experiencia íntima. En esta ocasión, el nivel de dificultad de la aventura desciende notablemente debido a que las pistas para completar las misiones son bastante menos crípticas. La exploración y la experimentación siguen siendo imprescindibles, pero en esta ocasión, todo está más al alcance de nuestro obturador. Y es mucho más placentero verlo todo.
Y es que la principal diferencia entre el segundo título y el primero radica en que, esta vez, han afinado más si cabe en el diseño. Los escenarios tienen mayor nivel de detalle y son más disfrutables si cabe que en el juego original. Los cuadros de diálogo son más sutiles y abarcan menos espacio. Aparte, la interfaz de fotografía ha mejorado notablemente. Su diseño es mucho menos aséptico, agradable de ver, y además incorpora ciertas mecánicas que, de forma puntual, nos ayudan a avanzar en la aventura. Nos limitaremos a decir que la cámara no es la única herramienta que nos ayuda en nuestro progreso, y que esta vez contamos con más recursos a nuestra disposición.

Dando más personalidad a nuestro protagonista
TOEM 2 repite también ciertos recursos que nos ayudaban a vivir la experiencia de forma más personal. Para reproducir la experiencia de un viaje fotográfico solitario, el título pone en nuestras manos un walkman (que nos gusta lo retro…) con cintas que podemos ir coleccionando, así como atuendos y máscaras varias. Esta vez, la cámara no necesita trípode, sino que tiene un dispositivo a modo de dron que le permite quedarse flotando en el aire si queremos salir en la foto. Y vamos a querer salir en la foto, porque los atuendos del personaje han hecho esta vez ciertos guiños a otros títulos independientes bastante populares. No mencionaremos ninguno para no hacer spoiler, pero te animamos a encontrarlos todos.
En líneas generales, la propuesta es totalmente continuista, manteniendo prácticamente todo lo que hacía del primer TOEM una experiencia tan particular, y mejora en una asignatura pendiente, que es el rendimiento (aunque nos hemos encontrado un bug concreto en un lugar concreto, no necesario para progresar en la aventura, que provoca el crasheo del título). Aunque renuncia por el camino a algunos detalles muy personales que le daban mucha vida, y en esta ocasión los atuendos no son parte tan integrada en la jugabilidad, mantiene gran parte de la identidad, y vuelve a dejarnos con ganas de un poco más.
TOEM 2 – Nintendo Switch 2. La firme convicción de la identidad
TOEM 2 demuestra que los pros y los contras de su predecesor no eran otra cosa que su esencia intencional. Sigue siendo un juego que no busca mantenernos mil horas pegados a la pantalla, sino ofrecernos una experiencia sencilla y entretenida sin demasiado desafío pero con mucho corazón. Si te quedaste con ganas de más tras jugar al primero, puedes prolongar un poco más tu experiencia en esta nueva aventura. Y si te quedas con ganas de más tras terminarlo… Pues quédate con nosotros, a la espera de (no sabemos si llegará a existir, pero por nosotros, a tope) TOEM 3.
Hemos analizado TOEM 2 gracias a un código digital proporcionado por Something We Made. Versión analizada: 1.0.4







