Tiene lógica, piénsalo. Tú, con tus piernecitas de humano, no puedes compararte con los grandes pasos que puede dar un Skell. ¿Qué es un Skell? ¿A caso no estás disfrutando de Xenoblade Chronicles X? Si es así, te ponemos en situación diciendo que son esos robots tripulados (o mechas) que inundan este titánico RPG. Hasta que no pasan unas 30 horas de juego y vas avanzando en las misiones principales, tendrás que patear Mira en tu versión «humana»… pero cuando te haces con el Skell, las distancias ya no son las que eran.
Tetsuya Takahashi, director ejecutivo de Xenoblade Chronicles X, se siente muy orgulloso de lo que han llegado a conseguir; sin ir más lejos, un videojuego en el que puedes jugar con forma humana o robot en el mismo mapeado. Puede parecer algo simple en concepto, pero llevarlo a la práctica es otra cosa. Así lo explica el japonés:
«Tetsuya Takahashi: He creado un RPG en el que puedes tener a gente y a robots en el mismo mapa, que los superan varias veces en tamaño, sin que nada que ‘se caiga a pedazos’. En proyectos anteriores, creamos por separado mapas para personajes humanos y mapas para robots; poder tener a ambos en los mismos mapas no es tan sencillo como puede llegar a sonar.
Por ejemplo, si un personaje humano necesita un mapa para jugar de aproximadamente un kilometro cuadrado, el robot precisa de seis veces ese tamaño, por lo que sería necesario un mapa 6 kilómetros cuadrados, es decir, 36 veces su tamaño. En consecuencia, no podemos multiplicar nuestro presupuesto de desarrollo por 36 veces más de lo que necesitamos a la hora de crear mapas para personajes humanos, por lo que se necesitábamos formas de innovar para llegar a ese alcance manteniendo costes bajos. Creo que hemos hecho un trabajo realmente bueno al conseguir equilibrio con este proyecto.»
El caso es que disfrutas tanto de los paseos (o mejor dicho, carreras) por Mira, sobre todo los nocturnos, que casi te da pena pasar a tener el Skell… pues con éste, ya no tienes que pensar en «¿cómo llegaré ahí arriba?, ¿por dónde tendré que ir?». Simplemente, ¡vuela hasta donde quieras!




