BALDUR'S GATE: ENHACED EDITION PACK

Análisis Baldur’s Gate: Enhanced Edition Pack – Nintendo Switch. Regreso a la Costa de la Espada

El clásico del rol para PC llega a Nintendo Switch en una edición mejorada que incluye su secuela y expansiones

Baldur's Gate: Enhaced Edition Pack
Fecha de lanzamiento
15 octubre, 2019
Número de Jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la Descarga
7444,89 MB
Nuestra puntuación
80

En 1998, Bioware ya apuntaba maneras en desarrollo de videojuegos de rol y su debut en el género no pudo ser mejor: crearon una de las grandes obras maestras del rol occidental en PC usando para ello el sistema del decano de los juegos de rol de lápiz y papel: Dungeons & Dragons (el Dragones y Mazmorras de toda la vida). Hablamos de Baldur’s Gate, un título que junto a su secuela, Baldur’s Gate II: Shadows of Amn, publicada dos años después, son ya historia de la industria del ocio electrónico.

 

Entrados ya en el nuevo milenio, concretamente en 2012, Beamdog devolvió a los ordenadores modernos e incluso a dispositivos como tablets esta franquicia a través de su Enhanced Edition, una versión mejorada que ha tenido que esperar hasta 2019 para ver por fin la luz en consolas, entre las que se incluye Nintendo Switch, con un cartucho que incluye ambos juegos, sus expansiones y contenido adicional. Esta es la primera entrega de otros clásicos ‘dungeoneros’, como el pack Planescape Torment + Icewind Dale, también disponible actualmente, o el próximo Neverwinter Nights. ¿Merece la pena acercarse a un título con dos décadas a sus espaldas? Tira los dados, sigue leyendo y obtendrás la respuesta.

 

 

Llegamos a un mundo fantástico lleno de seres extraños

Cuando en 1974 dos aficionados a los wargames, Dave Arneson y Gary Gygax, publicaron la que sería la primera edición de Dungeons & Dragons, no sabían que estaban inaugurando toda una nueva forma de ocio, que habían creado una afición y que tenían en sus manos el primer y más famoso juego de rol de todos los tiempos, que ha llegado al nuevo milenio con nada menos que 5 ediciones a sus espaldas, la última publicada en 2014.

 

El decano de los juegos de rol de lápiz y papel ha sobrevivido hasta nuestros días, superando altibajos como la aparición de los juegos de cartas coleccionables y la fagocitación del fandom durante los 90, los videojuegos, aunque nunca supusieron una amenaza real (casi al contrario), la prensa sensacionalista, que achacaba asesinatos o ritos satánicos a «la cosa esa rara de tirar dados» o las propias responsabilidades de la vida (el trabajo, la familia…), que suelen convertirse en los auténticos «total party killer». Pero aún hoy, reunirse con amigos frente a una mesa de juego con dados de polígonos imposibles, hojas de personaje, lápices, ganchitos y ganas de vivir aventuras sigue siendo una afición viva gracias a la vieja escuela, a los jugadores de viejo cuño que intentan mantener viva la llama rolera, pero sobre todo gracias a la cantera, jóvenes que se ven enganchados por los juegos de rol como muchos hicimos en la adolescencia (hace más tiempo del que quisiéramos recordar).

 

En esta nueva hornada tienen mucho que ver las nuevas tecnologías, la aparición de plataformas que permiten jugar al rol a través de internet e incluso transmitir esas partidas vía YouTube, combinándose así con el fenómeno youtuber. También influyen los videojuegos de rol, que no serían posibles como género de no ser por la aparición hace 45 años de Dungeons & Dragons. No creo exagerar cuando digo que no se pueden entender fenómenos como World of Warcraft y todo lo que derivó de él si en los 70 unos nerds no se hubieran reunido en el sótano a jugar a Dragones y Mazmorras.

 

Precisamente, el juego de rol más famoso del mundo no ha sido ajeno al mundo del ocio electrónico. Ya en 1981 aparecía la primera adaptación del universo D&D en una máquina LCD y después en ordenadores personales. En la Nintendo Entertainment System se pudo disfrutar de «Pool of Radiance», que adaptaba las reglas de la segunda edición del reglamento, Advanced Dungeons & Dragons o AD&D, como se le conocía en el mundillo, mientras que a Super Nintendo llegó «Eye of the Beholder», otro de los grandes clásicos de aquellos años 80 y 90. Sin embargo, la gran mayoría de juegos bajo esta licencia no salieron del PC, donde se publicaron multitud de títulos ambientados en los distintos settings de licencia.

 

Baldur's Gate Enhanced Edition
Sarevok es el gran villano que pondrá nuestro mundo patas arriba y por el que acabaremos viviendo una vida licenciosa de aventurero.

 

Reinos Olvidados, Greyhawk o los basados en las historias Dragonlance (Krynn para los entendidos) fueron los que ocuparon el vasto catálogo de la desarrolladora Strategic Simulations Inc (SSI por sus siglas en inglés), que estuvo detrás de prácticamente todas estas adaptaciones, llegando a salirse incluso de la fantasía heroica tradicional y adaptando otros universos más especiales de D&D como la fantasía espacial de Spelljammer, el terror gótico de Ravenloft o los desiertos apocalípticos de Athas en Dark Sun. Un catálogo amplio pero que llegó a saturar la marca y a encadenar fracasos comerciales. Pero fue en 1998 cuando de la mano de una desarrolladora con apenas un juego en el mercado, una tal Bioware, la licencia de D&D volvió al mundo de los videojuegos por todo lo alto creando un clásico de la industria, del género de los juegos de rol y quizá uno de los más importantes de la historia de los RPG occidentales: Baldur’s Gate y su secuela Baldur’s Gate: Shadows of Amn en el año 2000.

 

El amo del calabozo nos dio poderes a todos

Hay dos tipos de personas que leerán este análisis: los que ya jugaron al juego en PC y quieren saber qué tal se ha adaptado a Nintendo Switch y los que jamás lo jugaron y quieren saber qué tipo de juego es, bien porque es la primera vez que oyen hablar de él, bien porque han oído su nombre y su «grandeza» más de una vez. Los veteranos me permitirán que me centre primero en los segundos.

 

Baldur’s Gate supuso un cambio importante respecto a los anteriores juegos de ‘mazmorreo’ de SSI, la gran mayoría en primera persona. Aquí se cambiaba la perspectiva por la isométrica, recordando de forma muy importante a Diablo, que había visto la luz dos años antes, pero ahí es donde terminan las coincidencias. En Baldur’s Gate tenemos un personaje principal, pero controlamos a todo un grupo de aventureros y a la hora de combatir no podemos dedicarnos a machacar botones como en el clásico de Blizzard. Aquí toca pensar. Para ello tenemos la pausa táctica. Cada vez que se inicia un conflicto o cuando nosotros queramos usando el botón para ello, podemos pausar el juego y dar órdenes a los miembros del grupo para que actúen. «Ese guerrero armado con un mandoble lo quiero en primera línea frente al troll; el ladrón experto en arcos, atrás, disparando constantemente, y el mago lanzando proyectiles mágicos, pero no la bola de fuego porque es un conjuro de área y afectará a todo el grupo. Que la lance después, cuando hayamos vencido al troll y nos hayamos alejado porque es fuego y el fuego impedirá que el troll se regenere».

 

Todo esto durante la pausa y para que los aventureros ejecuten nuestras órdenes en unos segundos. Si las queremos mantener, seguimos jugando, si queremos cambiar algo, podemos hacerlo en tiempo real pero siempre es más eficiente pausar y volver a dar órdenes. Un sistema que recordará al de Dragon Age porque la saga de EA (y Bioware) bebe directamente del Baldur’s Gate. ¿Tedioso? Solo si buscas acción continuada como en un hack’n slash. Aquí el combate es táctico y mortal. Tendremos que tener mucho cuidado y cargaremos más de una vez la última partida guardada porque ríete de tu saga Souls, maldito moderno.

 

Baldur's Gate Enhanced Edition
La pausa táctica será determinante para dar órdenes a nuestro grupo durante el combate

La dificultad es regulable en todo momento, aunque el mayor handicap puede venir de la propia idea de juego al ser una traslación muy fiel de AD&D, la segunda edición del reglamento. Lo vemos a la hora de crear al personaje, de subir de nivel, de ver cómo se realizan las tiradas de lo que estamos haciendo y también cuando tengamos que interpretar las estadísticas de la ficha de personaje ¿Qué son términos como THACO? ¿Por qué el valor que rige mi armadura es mejor cuando está en negativos que en positivos? Espera un momento, mi maga no gana hechizos nuevos al subir de nivel ¿Qué pasa aquí? ¿Cómo que los tengo que aprender? ¿Qué además del espacio en el inventario me afecta también el peso de los objetos? ¿Y los personajes tienen que descansar entre aventuras porque si no estarán más débiles?Esta curva de dificultad para alguien que no se ha acercado nunca, ya no digo a esa segunda edición sino a un juego de rol de los de siempre, puede ser bastante elevada. El tutorial y los típicos NPCs que al inicio del juego te dan todas las explicaciones habidas y por haber sobre el funcionamiento del juego ayudan a solventar ese desconocimiento, pero desde luego es una barrera a superar. No obstante, el éxito de Baldur’s Gate en su momento vino precisamente porque, como juego, superó el nicho de los roleros aficionados a Dragones y Mazmorras y logró enganchar a un público más amplio: al de los aficionados a los videojuegos de rol en general.

 

Tú el barbaro, tú el arquero…

Tanto el juego como su secuela triunfaron entre roleros y extraños porque tenía una historia que enganchaba. Ambientada en la Costa de la Espada, un lugar en el continente de Faerun (dentro de lo que se conoce como Reinos Olvidados para el fandom), interpretábamos a un personaje que podíamos crear desde cero y eligiendo la profesión que más nos interesase, que debía echarse a vagar por los caminos tras la muerte de su padre adoptivo Gorion. Pronto se vería atrapado en una trama que le llevaría a identificar a los asesinos de su padre y a conocer su pasado. Todo esto aliñado con un montón de misiones secundarias, misiones que conoceremos hablando con la gente de los pueblos y ciudades dentro del enorme mapeado del juego, sin iconos que nos indiquen dónde podemos encontrar esas sidequests. Baldur’s Gate es un juego que obliga a explorar y a hablar con todo el mundo, como lo haríamos delante de una mesa de juego interactuando con el Dungeon Master.

 

El mapeado es inmenso, aunque lejos de ser un mundo abierto. Se divide en escenarios o secciones de mapa bastante grandes que permanecerán inexploradas (con una especie de «niebla de guerra) hasta que las recorramos con nuestro grupo. Y cuidado con lo que podemos encontrar allí: que tengamos un personaje de nivel 1 no implica que los desafíos que aparezcan estén a nuestro nivel. Si no vamos bien pertrechados o aún estamos muy verdes, mejor huir de esa manada de lobos hambrientos o de esa cueva que parece habitada por crías de dragones.

 

Baldur's Gate Enhanced Edition
Los magos tendrán que aumentar su libro de conjuros gracias a los que encuentren durante la aventura. Y aprenderlos, como en el D&D de mesa

También triunfó por la variedad de personajes. Aunque solo podemos crear al principal, tenemos disponibles a más de 20, cada uno con su historia, personalidad y carisma propios, que encontraremos a medida que avanza la aventura y que podremos incorporar al grupo según nuestras necesidades. ¿Vamos mal de poder de ataque? A lo mejor habría que reclutar más guerreros ¿No tenemos curadores? Busquemos algún clérigo o druida que nos acompañe. El mago se nos ha muerto así que, o cargamos con él hasta el templo más cercano y pagamos por su resurrección o le saqueamos y le dejamos aquí, pasto de los gnolls. Y por favor, necesitamos un ladrón que vaya primero buscando y desactivando trampas en las mazmorras si no queremos morir a la mínima de cambio. Todo cuenta en Baldur’s Gate como cuenta en la mesa de juego.

 

La gestión del grupo es muy importante, pero no solo en los aspectos bélicos, también en lo social. Si queremos comportarnos como unos bordes antipáticos puede que no le siente bien a los miembros más sensibles del grupo. Si hacemos malas acciones, aquellos personajes de alineamiento bueno nos lo recriminarán e incluso querrán abandonar el grupo, y si nos comportamos como un boy scouts, los miembros de alineamiento maligno nos lo echarán en cara llamándonos santurrones como mínimo. Pero todo esto no afecta solo a nuestro personaje principal, también entre los secundarios, así que cuidado al mantener mucho tiempo a personajes de alineamientos encontrados porque pueden llegar a las manos.

 

Con todo esto el novato se preguntará ¿Es mi tipo de juego? Si te gusta el rol de verdad y la simulación, sí, desde luego. Esto no es Final Fantasy, no es Diablo ni Dragon Quest. Con todos los respetos, aquí se exige mucho más al jugador (aunque cambiar los modos de dificultad puede hacerte la vida más fácil). Una exigencia que incluye configurar la inteligencia artificial de los NPCs de tu grupo para asegurarte de que, cuando actúan de forma automática, hagan exactamente lo que quieres hacer y que ese ladrón blandito no se meta en combate cuerpo a cuerpo a la mínima de cambio y se quede a distancia disparando con su ballesta, lejos del peligro.

 

Tampoco esperes matar mucho y subir de nivel de forma constante como en otros hack’n slash que se hacen llamar «juegos de rol» solo porque se ganan puntos de experiencia. Puedes llevar 6 horas de juego o más hasta que consigas tu primera subida de nivel. Baldur’s Gate admite hasta 10 niveles como máximo, así que hazte una idea. Baldur’s Gate II: Shadows of Amn, su secuela, llega hasta más allá del nivel 20, y comienzas el juego con el personaje a nivel 7 (recuperando el personaje de la primera aventura si ya la has jugado) así que la experiencia inicial es más asequible, aunque recomendamos encarecidamente empezar por el primer juego para evitar spoilers. En cualquier caso, lo que da más experiencia no son las bajas, sino realizar las quests. Si superas todo eso, si esa complejidad es lo que te engancha, la saga Baldur’s Gate te está esperando.

 

Baldur's Gate Enhanced Edition

 

Dragones y mazmorras, un mundo infernal

¿Y cómo le sienta a Nintendo Switch un juego que ya jugué en ordenador hace 20 años? Sorprendentemente bien. Recordemos que es un título nacido en ordenadores, así que tenía un control orientado al uso de teclado y ratón, y que aquí se ha solventado con el uso de menús radiales que se abren cada vez que pulsamos alguno de los gatillos. Así podemos seleccionar rápidamente a cualquier miembro del grupo o variar su orden de marcha. Se echa de menos un comando de guardado rápido porque vamos a querer ir salvando la partida a menudo.

 

Gráficamente el juego no ha cambiado demasiado. Sigue manteniendo los escenarios pre-renderizados que en su momento fueron la envidia de los Pentium II, y unos personajes bien modelados pero sin demasiado detalle, algo que se aprecia sobre todo cuando modificamos el zoom de la pantalla, cosa que se agradece en según qué momentos. Nada de eso afecta a la experiencia de juego en cualquier caso. El tamaño de la fuente, que por defecto es demasiado pequeño y cuesta leer los textos (sobre todo en modo portátil), sí resulta algo más problemático, aunque es algo que no tiene mayor importancia si se aumenta ese tamaño en las opciones del juego. Peor es cuando intentamos leer las localizaciones del mapa o cuando intentamos ver qué ocurre en algunas escenas que se nos muestran animadas por el motor del juego donde se ve todo demasiado pequeño, sin posibilidad de variar la vista. Son detalles que no influyen demasiado, pero al final todo cuenta y es algo que debería haberse podido mejorar en una edición mejorada.

 

El juego es estable, tanto en modo TV como en el portátil, sin caídas ni ralentizaciones aparentes, pero sorprende encontrarse de vez en cuando con algún bug que hace que el cursor deje de cambiar según las acciones, o que dejemos de escuchar los FXs y se escuche solo la música en algunos momentos. Nuevamente no influyen en la experiencia de juego y se solucionan reiniciando, pero molestan. Parecen errores dignos de la versión en PC, y uno no sabe si están ahí por dejadez o como homenaje. Por último, el juego está disponible con todos los textos en castellano, pero no de inicio, dado que hay que descargar (la consola lo hace automáticamente) un pack que actualiza el título a nuestro idioma. Molesta un poco que ese parche no venga incluido en el cartucho de inicio y que encima no traduzcan todo, dado que hay algunos elementos de la interfaz que se han mantenido en inglés. Y para los más viejos del lugar que disfrutaron con el excelente doblaje al castellano del juego original, lamento decirles que en esta edición mejorada de Beamdog, tanto para ordenadores como para consolas, solo podrán escuchar el clásico «¡A los ojos, Bubú! ¡A los ojos!» en la lengua de Shakespeare.

 

BALDUR'S GATE ENHACED EDITION
Aunque el juego está traducido al castellano podemos encontrarnos algún fallo como este

Más allá de todos esos errores (y aciertos) técnicos, este Baldur’s Gate: Enhanced Edition Pack ofrece cientos de horas de contenido ¿Una exageración? Para nada. El primer Baldur’s Gate viene con la expansión Tales of the Sword Coast incorporada, lo que ya contribuye a alargar la vida del juego, además de dos expansiones adicionales, como Siege of Dragonspear, y una arena de combate llamada The Black Pits (ambas totalmente en inglés). El segundo juego, Baldur’s Gate II: Shadows of Amn, que ya de por sí tiene unas cuantas horas por delante, viene acompañado (pero no integrado en el título como Tales of the Sword Coast) de de su expansión Throne of Baal, además de otra arena de combate, The Black Pits II: Gladiators of Thay. Como he dicho antes, no era una exageración hablar de cientos de horas de juego. Además, a esto hay que incluir la posibilidad de jugar la aventura en modo cooperativo con otros amigos, el cual llegará en el futuro.

 

Pero ante todo y lo más importante para tí, veterano del rol noventero: esta versión mejorada destila el mismo espíritu que cuando lo jugaste hace 20 años. No se trata de un juego que haya envejecido mal, ni mucho menos, salvo que los que hayamos envejecido seamos nosotros y ahora nos cueste más acercarnos a un título que requiere poner tanto de nuestra parte. Pero una vez superado ese escollo, es un placer volver a escuchar su excelente banda sonora, explorar la Costa de la Espada y reencontrarse con viejos amigos como Khalid, Jaheira, Minsc o el mismísimo Elminster.

 

 

Baldur’s Gate: Enhanced Edition Pack – Oldies but goldies

Baldur’s Gate y su secuela son, aún a día de hoy, dos de los juegos más importantes de la historia de la industria, la cumbre de su género. Pioneros que influenciaron a títulos más modernos como la saga Mass Effect, Divinity, Pillars of Eternity o los Dragon Age, o a otros clásicos como los ambientados en el universo Star Wars, Knights of the Old Republic y, sin duda, lo más cercano de un videojuego a vivir la experiencia de jugar una partida real de Dragones y Mazmorras.

 

Esta edición mejorada (y las que vendrán) suponen una buena noticia como es recuperar toda una hornada de RPGs occidentales que marcaron un hito en la historia del género, como también es algo de lo que alegrarse el que salgan del PC y se abran a otros públicos que quizá no estén tan acostumbrados a entender los juegos de rol en consola de esta manera, tal y como lo hizo en su momento la saga The Elder Scrolls con Oblivion.

 

El paso a consola de unos juegos pensados para ser manejados con teclado y ratón no se ha hecho de forma perfecta pero sí eficiente, y una vez acostumbrados a los controles ese es el menor de los problemas. El mayor es la curva de dificultad, sentirse fuera de «las tripas» del juego por no entender bien cómo funcionan aspectos tan básicos como las características, las subidas de nivel, las estadísticas de ataque y todo esto unido a la propia dificultad del título que, en cualquier caso, puede modificarse, pero en un mundo en el que los jugones pro presumen en redes sociales de las veces que han muerto en un «Souls» y de la exigencia de esa saga, esto no debería ser problema.

 

Empañan el resultado pequeños bugs como los ya comentados, que no te arruinan la partida pero son molestos. No son frecuentes pero en cientos de horas de juego, aparecen. También se echa de menos que el paquete de idiomas viniera incluido en el cartucho. Detalles solucionables o sin mucha importancia, pero que van sumando. Pero olvidándonos de todo esto, y superada esa curva de dificultad, estamos ante una gran adición al catálogo de juegos de rol de Nintendo Switch y, para los ya veteranos, es una delicia revivir la aventura que nos hizo vibrar en el 98, pero esta vez en cualquier sitio.

 

BALDUR'S GATE ENHACED EDITION

Hemos analizado Baldur’s Gate: Enhanced Edition Pack gracias a un código digital cedido por Meridiem Games. Versión analizada: 1.0.3

Los viejos (y nuevos) roleros están de enhorabuena con la recuperación de este clásico
Aunque para algunos la dificultad sea elevada y suponga un handicap para acercarse al juego, la edición mejorada de Baldur's Gate y su secuela es una grandísima noticia para el catálogo de Nintendo Switch y para los dungeoneros y aficionados al rol 'old school' que pueden descubrir y redescubrir una de las obras cumbres del género.
PROS
Unos clásicos de los RPG que han envejecido muy bien
Cientos de horas de juego en el pack
Traslada muy bien la experiencia D&D al videojuego
CONTRAS
Su curva de dificultad, a pesar de tutoriales, puede echar para atrás a más de uno
Los textos y cutscenes a veces se ven demasiado pequeños incluso en modo TV
80
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