El origen de las especies a través de los fósiles Pokémon: Kanto

Entre 2021 y 2022, varios Museos de Ciencias Naturales de Japón mantuvieron una colaboración con Pokémon para enseñar la evolución y la forma en que vivían varios animales prehistóricos mediante la comparación de los modelos de los juegos y los fósiles reales. Eso nos llevó a indagar sobre el origen de criaturas tan míticas del imaginario pokemaníaco como lo son Bastiodon, Omanyte o Aurorus. Por eso os presentamos una nueva sección en la que, artículo tras artículo, observaremos las similitudes físicas entre los fósiles de cada generación, de Kanto a Galar, y los dinosaurios en los que se inspiran.

 

El concepto de los Pokémon fósiles se introdujo en la región de Kanto, con los juegos originales. Estos Pokémon no se obtenían simplemente explorando y lanzando pokéballs, sino que exigían que cumplieses una serie de tareas extra para poder completar la Pokédex. Una de ellas era visitar Isla Canela. Al sur de la isla está localizado el Laboratorio Pokémon fundado por el doctor Fuji, donde además de crear a Mewtwo a partir del material genético de Mew, cuentan con la tecnología adecuada para extraer ADN de muestras petrificadas y crear criaturas vivas a partir de restos fosilizados. Los Pokémon que podemos conseguir en este laboratorio son algunos de los más míticos de la saga.

 

Índice de contenido

Kabuto / Kabutops
Omanyte / Omastar
Aerodactyl
Mención especial

 

Kabuto / Kabutops 

Kabuto es un Pokémon tipo roca (como todos los fósiles) y agua que se obtiene a partir de los restos orgánicos del fósil domo. Su nombre proviene de la palabra japonesa kabutogani, que hace referencia a los cangrejos herradura, considerados fósiles vivientes debido a que hay evidencias de su existencia que se remontan hasta hace 244 millones de años. A pesar de su nombre, los cangrejos herradura no son crustáceos, sino artrópodos, lo que hace que tengan un mayor parentesco con arañas y escorpiones que con cualquier cangrejo. Su sangre es de color azul, y actualmente está siendo utilizada para la investigación médica por su contenido de amebocitos, células similares a los leucocitos del sistema inmunológico humano que reaccionan con las endotoxinas de las bacterias formando un coágulo que les impide hacer efecto, protegiendo así al cangrejo herradura. Esto permite estudiar la presencia de toxinas en las vacunas de forma rápida, segura, y cuantificable. No solo eso, sino que también permitiría la detección de estas toxinas en otras muestras biológicas, teoría que se ha utilizado ya para probar un dispositivo de detección precoz de infecciones en los astronautas de la Estación Espacial Internacional.

 

fósil kabuto
Vista dorsal de dos cangrejos herradura

 

La relación entre animal y Pokémon parece estar fuera de toda duda, puesto que a simple vista (ya sea dorsal o ventral) son prácticamente un calco. Ambos poseen un caparazón redondeado y duro que cubre sus patas, pequeñas en relación a la envergadura de su cuerpo, y poseen dos ojos laterales rudimentarios en la parte superior y un par de ojos ventrales cerca de la boca. Sin embargo, mientras que el cuerpo de Kabuto está cubierto por una sola pieza sólida, los cangrejos herradura tienen una división en dos segmentos: por una parte la cabeza y el tórax, y por otra el abdomen (aunque el término adecuado es opistosoma, puesto que este tagma no tiene relación con el abdomen de insectos ni de crustáceos).

 

Otro rasgo característico de los cangrejos que no aparece en Kabuto es que cuentan con un telson, una prolongación del abdomen de muchos artrópodos (parecido a una cola), en el que pueden encontrarse células fotorreceptoras capaces de captar luz visible y ultravioleta. Esto lo dota de una gran cantidad de «ojos» primitivos, lo que permite que, aunque su visión no sea muy definida, sí sea muy sensible a pequeñas variaciones, sobre todo de noche.

 

kabutops fósil

 

Los cangrejos herradura están emparentados con los euriptéridos, llamados también escorpiones marinos, que vivieron hace 480 millones, pero sus antepasados a menudo se confunden con los trilobites, organismos con los que no guarda ninguna relación evolutiva. Esta idea debió estar presente en la mesa de los diseñadores del Pokémon, puesto que su evolución, Kabutops, es inequívocamente un reflejo de esta especie. Los trilobites son de los fósiles más característicos del Paleozoico y hay casi 4000 especies descritas, pero la orientación de sus brazos y su amenazante aspecto, parecido a dos guadañas o cuchillas, guarda un gran parecido con los apéndices de Cheirurus Ingricus. Por lo demás, es evidente la pretensión de darle aspecto humanoide, si bien se ha conservado la división de la cabeza en dos lóbulos laterales y uno medio que está unido a un cuerpo ampliamente segmentado. Además, quizá en un guiño a su preevolución, Kabutops desarrolla una cola rígida similar a un telson.

 

Cheirurus ingricus

 

Omanyte / Omastar

 

Este simpático molusco de ojos saltones, Omanyte, es un Pokémon de tipo roca/agua que se obtiene a partir del fósil hélix. Al igual que Kabuto, posee un fuerte caparazón en el que puede ocultar todo su cuerpo y habita grandes masas de agua salada, en las que se desplaza gracias a un sistema que le permite acumular aire en su concha. Su apariencia (y su nombre) está fuertemente inspirada en los amonites, una subclase de moluscos cefalópodos cuyos primeros registros fósiles se remontan al Devónico medio, hace unos 400 millones de años. Se estima que se extinguieron hace 66 millones de años, aunque a día de hoy es posible encontrar cefalópodos vivos con un increíble parecido a lo que la reconstrucción de los amonites nos permite ver.

 

 

Un ejemplo de ello son los Nautilus, un género de cefalópodos que, como los cangrejos herradura, son considerados fósiles vivientes. De las tres especies que existen, Nautilus Pompilius es la que más evoca la imagen de Omanyte. Ambos tienen una concha lisa, suavemente segmentada y de color claro, si bien es cierto que nautilus pompilius presenta también bandas de tonos rojizos, además de una capucha sólida de la que Omanyte carece y que sirve para proteger su integridad cuando se oculta por completo en la concha. Los dos tienen una gran cantidad de tentáculos (nautilus tiene 90) carentes de ventosas, que utilizan para la lomoción (Omanyte incluso camina sobre tierra firme en Kanto) y de los cuales algunos están especializados. Por ejemplo, el Pokémon tiene dos tentáculos más largos que le ayudan a cazar, mientras que cuatro de los que posee Nautilus forman parte de su órgano copulador. Esto es algo que los diferencia a ambos de los amonites, que no podían usarlos para nadar y simplemente flotaban llenando de aire las cámaras del interior de su concha.

 

kanto amonite omastar

 

Omastar, la forma evolucionada de Omanyte, también se basa en los fósiles de amonites. La primera diferencia apreciable es el tamaño. Omastar es mayor, y aunque a primera vista tiene un menor número de tentáculos, éstos son más grandes. La morfología de su pupila, alargada y vertical, recuerda directamente a los nautilus, y se puede apreciar que su boca está formada por cuatro piezas mandibulares. Moluscos cefalópodos como las sepias o los pulpos tienen picos parecidos, aunque de solo dos mandíbulas, y en numerosos fósiles de amonites se han encontrado estructuras muy similares conocidas como ápticus cerca de la apertura de la concha. No está claro si su función era la masticación o se trataba de un sistema defensivo similar a la capucha de los nautilus.

 

pico sepia kanto
Pico córneo de un calamar

 

Sin embargo, la característica más llamativa de Omastar son las púas de su concha. No hay evidencia de amonites que presentaran una sola línea central de espinas, pero sí existen fósiles que poseen entre dos y cuatro líneas simétricas. Hay varios géneros que encajarían con el aspecto de Omastar, pero destaca uno de amonites jóvenes que vivieron durante la primera época del período Jurásico (hace 190 millones de años). Se trata de los amonites del género Apoderoceras, animales considerados especie invasora por su dominancia frente a otras clases de amonites en Europa central / noroccidental. Los apoderoceras son una poderosa evidencia fósil de dimorfismo sexual: las hembras eran mayores que los machos y sus conchas podían alcanzar más de 40 centímetros de diámetro, por lo que sus púas eran considerablemente mayores y más temibles.

 

 

El interior de las conchas de la mayoría de moluscos vivos y extintos, incluyendo a Nautilus Pompilius, está recubierto de nácar, una sustancia mucosa con cristales de carbonato cálcico que son capaces de segregar para arreglar sus conchas rotas o para encapsular cuerpos extraños. Al solidificarse, el nácar devuelve destellos iridiscentes, convirtiendo las conchas y las perlas en bienes de gran valor comercial. Esto, sumado a la llamativa geometría de los fósiles de amonites y a la relativa abundancia de muestras que se pueden encontrar en lugares tan a priori inverosímiles como una montaña, ha creado un extenso mercado de fósiles y réplicas que no siempre es legal.

 

Aerodactyl

aerodactyl kanto

Aerodactyl, un Pokémon roca/volador que conquistó los cielos de Kanto, fue y sigue siendo el favorito de muchos jugadores. Su combinación de tipos de es relativamente escasa, y su aspecto era el ideal para intimidar al Alto Mando. El impacto que consiguió esta criatura en la cultura popular lo ha convertido, de hecho, en un animal real, puesto que un paleontólogo clasificó como Aerodactylus scolopaciceps a un género de pterosaurio mal clasificado anteriormente. El nombre es una referencia directa a los pterodáctilos, un género de pterosaurio bautizado a partir del griego pterodaktylos, que significa literalmente «dedo alado». Sus características físicas, sin embargo, mezclan rasgos de diferentes géneros de pterosaurio entre los que destacan los propios pterodáctilos, rhamphorhynchus y eudimorphodon.

 

Los pterosaurios son un orden extinto de reptiles voladores caracterizados por la gran especialización de sus miembros superiores. Sus manos tenían cuatro dedos y toda la estructura de las alas se sustentaba en el cuarto, hipertrofiado y mucho mayor que el resto. Sus fósiles son comunes y se han encontrado en todos los continentes, pero su origen todavía es un enigma puesto que su anatomía está muy especializada en el vuelo y no se ha encontrado un «eslabón perdido» que los relacione con ninguna especie anterior. Los registros más antiguos pertenecen al género eudimorphodon, que vivió en el Triásico (hace 250 millones de años). La cabeza de Aerodactyl está inspirada en ellos. La boca de este Pokémon tiene un mayor parecido con el hocico de un mamífero que con el pico de un ave, pero el rasgo definitorio son sus dientes. Los dientes superiores e inferiores de eudimorphodon estaban en contacto cuando el animal cerraba la boca, consiguiendo un grado de oclusión que le permitía masticar sus alimentos. Esta teoría se ve apoyada por el desgaste de las piezas bucales encontradas en los restos fósiles.

 

 

Otra característica que llama la atención de Aerodactyl y que no comparten todos los pterosaurios es su cola rematada por un engrosamiento en forma de flecha. El modelo más probable tras este diseño es el del género rhamphorhynchus. La cola de estos animales era larga y rígida y dificultaba su vuelo, por lo que desarrolló una punta romboidal que le permitía usarla como timón.

 

El gran tamaño de Aerodactyl puede llamar a error y hacernos pensar que los pterosaurios eran igual de grandes, pero lo cierto es que había acusadas diferencias según el género. Las crías de eudimorphodon, por ejemplo, no eran mayores que un pollito, y su envergadura media rondaba los 100 cm, algo menos que la de un pelícano, mientras que el género pteranodon podía superar ampliamente los 7 metros con las alas extendidas. Los pteranodon, además, poseían una cresta (diferente según la especie) en la que puede que estén basados los cuernos del Pokémon.

 

fosil kanto
Pterosaurio del género Rhamphorhynchus

 

En los juegos, Aerodactyl se obtiene gracias al ámbar viejo, una resina fosilizada en cuyo interior hay restos de material genético de Aerodactyl. Esto es una divertidísima referencia a Jurassic Park, una película que se estrenó 3 años antes que los juegos y que arrasó en taquilla dando pie a una saga que a día de hoy conserva un envidiable estado de salud. Esta forma de obtención de ADN no carece de respaldo científico, pero lo cierto es que hasta ahora no ha sido posible recuperar muestras que conserven su estructura microscópica en el ámbar. La razón es que, al ser la resina también un material biológico, cualquier organismo que queda atrapado en su interior se descompone con relativa facilidad aunque la envoltura se endurezca y conserve su morfología.

 

Mención especial – Lapras y los plesiosaurios

lapras kanto

 

El majestuoso Lapras, una especie antaño en peligro de extinción siempre envuelta en un halo de misticismo y muy querida por los que descubrieron la saga dando sus primeros pasos en Kanto. Se trata de un Pokémon de tipo agua/hielo que se puede encontrar en estado salvaje y que no procede de ningún fósil. No obstante, sus características son virtualmente idénticas a las de los plesiosaurios, animales prehistóricos que habitaron los océanos entre el Triásico Superior y el Cretácico, es decir, hace entre 220 y 66 millones de años.

 

Los plesiosaurios son un orden extinto de reptiles acuáticos que engloba muchos géneros distintos, algunos de los cuales se consideran emparentados con los cocodrilos y las ballenas. Eran animales gigantes con cuatro miembros (dos traseros y dos delanteros), una cola corta y un cuello muy largo que fue acortándose con el paso del tiempo, y aunque hay teorías que sostienen que algunas especies pudieron tener caparazón, no hay evidencias que respalden esas conjeturas. Por los restos encontrados, se estima que un plesiosaurio adulto podría alcanzar los 22 metros de longitud, con mandíbulas de hasta 3 metros y un peso de entre 10 y 20 toneladas.

 

Fósil de plesiosaurio

 

Los plesiosaurios se alimentaban de otros animales, pero al igual que Lapras tenían un carácter manso y eran poco beligerantes. Su boca estaba preparada para triturar conchas y caparazones, y no es raro el hallazgo de restos de plesiosaurio que contengan en su interior fósiles de otros animales de su época, como belemnites (cefalópodos parecidos al calamar) o amonites. Una peculiaridad de estos animales es que no ponían huevos, sino que era vivíparos y parían una sola cría, algo insólito para la época, pues la mayoría de animales se reproducía mediante huevos y en grandes camadas.

 

Hay una interesante teoría conspiranoica que sostiene que los plesiosaurios siguen existiendo a profundidades insondables, y de hecho hay testimonios documentados de avistamientos en mar abierto o en grandes masas de agua dulce cercanas a la costa, pero en ningún caso se han conseguido pruebas que refrenden estos testimonios. Uno de lo más locos sostiene que el monstruo del lago Ness es en realidad uno de estos animales.

 

macarena monster lapras kanto

 

Y hasta aquí el primer repaso a los orígenes prehistóricos de las criaturas de Kanto. Antes de despedirnos, os dejamos con los resultados de la encuesta previa a la publicación del artículo en la que preguntamos a los seguidores de tuiter de NextN cuál era el Pokémon inspirado en el fósil de una de las imágenes que habéis visto aquí. Los resultados descubren un interesantísimo mano a mano entre Anorith y Kabutops, y aunque ganó el primero, a lo largo de estas líneas habéis podido comprobar que en realidad ¡era el segundo!

 

https://twitter.com/NextNnet/status/1392786603026833412

 

Próximamente viajaremos a Johto en un nuevo artículo para ver qué podemos aprender de los fósiles de aquellas tierras. Ah, ¿que en Johto no se encontró ningún fósil? Bueno, pero todos venimos de algún sitio… ¡Alguna sorpresa habrá!

  1. El artículo es super interesante, mostrándonos el animal original en el que están inspirados estos Pokémon y nos permite ver como algunos tienen detalles propios de otras especies o variantes.

    La mención final a Lapras me ha gustado mucho porque al final los «fósiles vivientes» también son dignos de mención cuando hablamos de estos temas y nos permiten echar la vista atrás y preguntarnos ¿qué les permitió a estas especies sobrevivir durante millones de años mientras que sus vecinos de época acabaron extinguidos? Espero ver su misma mención a Relicanth cuando le toque a Hoenn

    Eso si, he echado en falta un poco una mención a la línea evolutiva de Bulbasaur. Más que nada porqué hasta donde se (y no se si reconocido de manera oficial) los iniciales tipo planta suelen tener inspiración en animales extintos o en peligro de extinción. Así nos encontramos como las primeras generaciones nos presentaban iniciales de planta inspirados en dinosaurios y la evolución de las especies. Pero puede que al estar la línea de Bulbasaur basadas en ranas (oficialmente) no sean tan antiguas como los Pokémon mencionados en este articulo y los dinosaurios que inspiran a otros iniciales. Supongo que Meganium sí que sería uno de los Pokémon que ibas a mencionar en el artículo de Kanto ;)

    1. Gracias por leer el artículo, ¡hace ilu! Documentarme ha sido súper interesante.

      Las líneas evolutivas de los iniciales de tipo planta son un poco caóticas. En efecto están basadas en dinosaurios / animales extintos, pero la inspiración es muy vaga y suele tener menos peso que las plantas en las que también se basan. Chikorita, por ejemplo, es una lechuga (achicoria) nada prehistórica, mientras que Meganium podría filiarse como braquiosaurio, aunque lo único que sostiene esa teoría es la longitud de su cuello. Chespin es un erizo, sin más, pero Chesnaught podría ser 1. una castaña 2. un armadillo o 3. un gliptodon, que es el antepasado de los armadillos y ya está extinto. Con Decidueye pasa algo parecido. El caso es que no siempre son dinosaurios o animales prehistóricos del punto de haberles dado tiempo a fosilizar, y por lo general es más importante su parte vegetal que su parte animal, así que no todos los iniciales de tipo planta aparecerán en estos artículos pero sí habrá otros Pokémon súper random (iniciales o no) que tienen MUCHO de dinosaurio. Quedan todavía muchas regiones que visitar, así que surprise surprise.