Los fósiles Pokémon enseñarán la evolución en varios museos de Japón

La exposición estará de gira hasta verano de 2022

Las obras de arte son una fuente valiosísima de información. Nos hablan de otros tiempos, otros lugares, otras vidas y otras culturas con una precisión que trasciende las limitaciones del mero conocimiento. Los arcos góticos de la catedral de Burgos (Patrimonio de la Humanidad actualmente en peligro a causa de un proyecto de renovación de sus puertas) nos hablan de la fe del siglo XIII tanto como los poemas de Bécquer hablan de la experiencia del amor en el XIX o los cuadros de Picasso del horror de la guerra civil española en el siglo XX porque, como dice Aristóteles, el arte imita la vida, y los videojuegos, a pesar de estar sentando aún sus bases artísticas, no es una excepción. Sin embargo, ese no es un camino unidireccional. En La decadencia de la mentira, Oscar Wilde sostiene que la vida imita el arte mucho más de lo que el arte imita la vida, dejando marcada evidencia de la íntima relación que la expresión artística tiene con la experiencia humana.

 

Esa relación es precisamente la que nos permite aprender de una cosa a través de la otra. En el mundo de los videojuegos, por fortuna, tenemos numerosos ejemplos. Sin ir más lejos, recientemente Animal Crossing alojó algunos de los cuadros más representativos del museo Thyssen y permitió descargar diseños inspirados en icónicos vestidos del siglo XX facilitados por el Museo del Traje (la moda es otro arte poco comprendido) con los que vestir a nuestros aldeanos. Pero ahora, es el turno de las Ciencias Naturales. ¿Qué nos enseña el arte sobre ellas?

 

pokemon fósiles pikachu explorador

 

La evolución a través de fósiles de mentira

La red de museos de naturaleza y ciencias de Japón ha anunciado una colaboración con Pokémon para trasladar a los más pequeños conceptos básicos sobre la evolución de las especies a través de los célebres fósiles que encontramos a lo largo de varios juegos de la franquicia. El concepto de esta exposición se basa en la comparación de fósiles reales con los modelos que se crearon para el juego. Los aficionados de la saga saben que la gran mayoría de criaturas que podemos capturar están inspiradas en animales reales, vivos o extintos, a veces hasta el punto de que es difícil apreciar lo que diferencia al Pokémon del animal (es el caso de Caterpie o de Kakuna). Los Pokémon fósil no son una excepción: están diseñados en base a los restos de animales que habitaron la Tierra hace miles (o millones) de años. Así, Kabutops se inspira en los trilobites; Anorith en los anomalocaris; y Rampardos en los paquicefalosauros (quienes, a pesar de su agresivo aspecto, eran herbívoros).

 

 

De la mano de un Pikachu arqueólogo oportunamente ataviado para la ocasión que nos guiará a través de nuestro recorrido por el museo, la exposición contará con multitud de láminas que detallarán la anatomía de los Pokémon fósiles y explicarán en qué se asemejan (y en que difieren) de las criaturas en las que se basaron. Además, habrá recreaciones de muchos de los fósiles que nos encontramos en los diferentes títulos (como el de Omanyte) junto a evidencias reales (los fósiles de amonites) y hasta una réplica a tamaño real del esqueleto de Tyrantrum, un Pokémon basado en el poderoso tiranosaurio rex.

 

 

La gira comenzará el 4 de julio de este mismo año en el Museo de la Ciudad de Mikasa (Hokkaido), y visitará el Museo de la Naturaleza de Sampei, el Museo Nacional de Ciencias de Tokio y el Museo de Historia Natural de Toyohashi, donde terminará en verano de 2022. Sin duda, una interesante iniciativa para hacer más accesible la historia natural a todo el que quiera aprenderla.