King of Seas

Análisis King of Seas – Nintendo Switch. ¡Argggg abordaje piratas!

King of Seas
Fecha de lanzamiento
29 junio, 2021
Número de jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, alemán, etc.
Tamaño de la descarga
1321,00 MB
Nuestra puntuación
59

Y es que ya lo decía el maestro Espronceda en su Canción del Pirata. Aventuras imposibles, tesoros infinitos y litros y litros de ron. Las historias de piratas siempre han sido un hilo argumental recurrente dentro del mundo del entretenimiento. Filmes como Piratas del Caribe o novelas como la Isla del Tesoro son claro ejemplo de ello. Y, como no podía ser de otra forma, los videojuegos (capitaneados por grumetes como el mismísimo Guybrush Threepwood y con permiso del Rey de los Piratas) son un ejemplo más de ello. 3DClouds, desarrolladora independiente tras títulos como All-Star Fruit RacingXenon Racer es más que conocedora de ello. Y es por eso por lo que han decidido lanzarse al abordaje pirata con King of Seas. Un título que pretende combinar acción, exploración, rol y un mundo pirata generado proceduralmente. ¿Lograrán llegar a buen puerto? Sigue leyendo, te lo explicamos en nuestro análisis.

 

Qué es mi barco: mi tesoro, qué es mi dios: la libertad, mi ley, la fuerza y el viento, mi única patria la mar.

 

 

El Rey de los 7 Mares

Grumetillos míos, es hora de soltar amarras y adentrarnos, con el fragor de la batalla y el eco de los cañones aún retumbando en nuestros oídos, en una aventura en la que nos toca luchar, sin entrar en spoiler alguno, para recuperar nuestro honor (o quizás no) y, de paso, vengar la muerte de alguien muy querido para nosotros. Vamos, lo típico en cualquier aventura que se precie y, más allá de los sorprendentes personajes que nos hemos encontrado por el camino, la excusa perfecta para presentarnos un título de acción, aventuras y ron rol cuyos principales pilares jugables se basan en su apartado artístico y en un entorno, en constante cambio, generado proceduralmente.

 

Nuestros primeros pasos, allende los mares, nos llevan a escoger el sexo de nuestr@ protagonista, junto a un pequeño tutorial que nos presenta los conceptos básicos que debemos tener en cuenta si queremos llegar a buen puerto. Y todo gira en torno al elemento principal de esta aventura, nuestro barco. Medio de transporte que se maneja de una forma bastante intuitiva. Y es que, más allá de desplazarnos con el joystick, podemos controlar nuestra velocidad (según las velas que decidamos desplegar en cada momento). Puede parecer un sistema de movimiento simple, y lo es. No obstante, también nos permite realizar maniobras realmente impresionantes. Y es que saber alinear nuestros cañones frente al enemigo resulta del todo fundamental. Y hablando de cañones, los gatillos nos permiten disparar tanto a babor como a estribor. Momentos estos últimos que, conviene destacar, requieren toda nuestra concentración. Y es que de lograr el timing correcto puede depender que acabemos, o no, como pasto de los tiburones.

 

 

Profundizando en el sistema de combate, resulta fundamental destacar que las batallas presentan más elementos a tener en cuenta, ya que también contamos con varios tipos de cañones a nuestra disposición y un sistema de daño que, en función del cañón escogido, afecta a tres elementos bien diferenciados (velas, casco y tripulación). En la práctica, ni hemos logrado tomarle el pulso a este sistema (las diferencias son mínimas) ni llegamos a comprender como unos navíos nos quitan tanta vida mientras otros, de similares características o nivel, casi ni nos logran rozar. Por otro lado, y aunque resultan difíciles de justificar, contamos con diversos «ataques especiales» que van desde escupir fuego, hasta invocar a un kraken o transformarnos en un barco fantasma.

 

Una botella de ROL pirata

Adentrándonos en aguas más profundas, nos encontramos con diversos toques RPG que van desde el farmeo de recursos con los que comerciar en los distintos puertos, hasta la búsqueda de tesoros y mejoras para nuestros navíos o los encargos adicionales (misiones secundarias). Por si fuera poco, la economía aquí fluctúa en función de la zona, por lo que hemos tenido que tener muy en cuenta, durante toda la aventura, los puertos que mejores precios ofrecían por nuestra valiosa mercancía. Por otro lado, también podemos invertir todo el dinero adquirido, tras saquear o completar misiones, en mejorar nuestro barco (solo si logramos tener los recursos necesarios), en comprar equipo o incluso en cambiar de embarcación. En relación a la experiencia obtenida, tras subir de nivel, esta se materializa en forma de puntos que poder canjear en nuestro particular árbol de habilidades.

 

 

Perdidos en las aguas de la repetitividad

Batallas en el mar, misiones por doquier, una historia con gancho (no precisamente el del Capitán Garfio) y un sistema de progresión y comercio simple pero resultón. ¿Qué puede fallar entonces? Tras varias horas de juego teníamos más que claro lo que fallaba en King of Seas. Y es que, aunque los comienzos fueron realmente emocionantes, a la par que divertidos, tras varias sesiones de juego todo se tornó bastante repetitivo y monótono. Es cierto que el aspecto procedimental hace que diversos elementos, como naufragios que saquear, barriles explosivos o barcas con náufragos que sumar a nuestra tripulación, doten de variedad al conjunto. Incluso las condiciones meteorológicas influyen en nuestro viaje. No obstante, dichos elementos siguen sin lograr aportar demasiada profundidad al título.

 

Para rematar, la ausencia de checkpoint hace que, en no pocas ocasiones, nos veamos abocados a recorrer largas distancias. Las misiones optativas, que deberían ser un aliciente (más aún si tenemos en cuenta que abarcan más de la mitad del mapa), se convierten en todo un lastre dadas sus repetitivas y similares mecánicas. Para rematar, una curva de dificultad demasiado desequilibrada, al menos en los primeros compases del juego, hace que la correlación entre premio y castigo se encuentre bastante descompensada y rota. Otro aspecto a tener muy en cuenta es el mapa. Y es que, personalmente, recuerdo pocos títulos en los que haya que tenido que pausar el menú en tantas ocasiones para poder ubicarme y localizar mi destino. Algo que, a todas luces, se habría subsanado con una correcta reestructuración del propio menú de juego.

 

King of Seas

 

Con PINTA de pirata

Gráficamente hablando nos encontramos ante una propuesta que, en lo que a su vertiente narrativa se refiere, nos presenta unos personajes (limitados a las secciones conversacionales al estilo de cualquier novela visual) con claro acabado cartoon. El resto del juego opta por el minimalismo como caballo de batalla, dando como resultado un colorido apartado visual que, sin destacar, resulta efectista, resultón y, en definitiva, bonito.

 

Eso sí, y ya van demasiados peros, el trabajo de optimización ya es harina de otro costal. Y es que las ralentizaciones son casi constantes en la versión de Nintendo Switch. No hablamos de bajadas puntuales de FPS sino de tirones bastante constantes, que se acentúan cuando hay 3 o 4 elementos moviéndose en pantalla (véase barcos). Por otro lado, y aunque la recreación del agua, uno de los elementos principales de King of Seas, resulta bastante satisfactoria, sus texturas en ocasiones van y vienen o simplemente hacen acto de presencia a nuestro paso. Como ya he comentado unas lineas más atrás, no es un problema de falta de potencia sino de optimización. Por su parte, el sistema de cámaras es fijo, aunque nos permite escoger entre tres perspectivas diferentes. Adentrándonos en aguas terreno sonoro la cosa cambia. Y es que tanto el sonido ambiente como las melodías existentes nos trasladan de una forma bastante acertada al mundo de la piratería. Por su parte, los textos llegan en perfecto castellano.

 

 

King of Seas – Piratas del mar Muerto

King of Seas es un título que combina diversos elementos en una sola propuesta. Exploración, batallas navales (bastante divertidas en sesiones cortas de juego), toques RPG (sistema de progresión y comercio, árbol de habilidades, farmeo, etc.) o un mapa generado proceduralmente dan forma a un variado cóctel. Una propuesta divertida que, por desgracia, acaba deslucida por la falta de profundidad y variedad de sus mecánicas, una curva de dificultad algo rota y un trabajo de optimización cuando menos cuestionable. En definitiva, un combinado que, si bien gustará a los amantes del género, renuncia a cualquier atisbo de grandeza y/o originalidad por el camino.

 

King of Seas

Hemos analizado King of Seas gracias a un código digital cedido por Team17. Versión analizada: 1.0.2.

King of Seas
Larga vida al Rey de los Piratas
Conviértete en el pirata que siempre quisiste ser gracias a King of Seas. Un título que auna aventura, exploración, acción y toques RPG en una única propuesta que, por momentos divierte y por momentos hace aguas.
PROS
Su sistema de control y unos combates tremendamente intuitivos
Las pinceladas RPG le sientan la MAR de bien
La ambientación y una historia que engancha...
CONTRAS
... aunque acaba resultando repetitivo y falto de profundidad
Una curva de dificultad rota
Importantes problemas de rendimiento en Nintendo Switch
59