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Análisis de Cadence of Hyrule – Nintendo Switch. Zelda parece, Crypt of the Necrodancer es

The Legend of the Tremendo Cumbiote

Fecha de lanzamiento
13 junio, 2019
Número de jugadores
1-2
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la Descarga
670 MB
Nuestra puntuación
85

Si hay algo que se puede decir de Nintendo es que tradicionalmente ha sido bastante conservadora en lo que a prestar sus franquicias se refiere, sobre todo después de ciertos desastres en los noventa como fueron la película de Super Mario Bros. o los infames juegos de CDi. Desde entonces las colaboraciones con cualquier cosa externa a Nintendo se pudieron contar con los dedos, al menos hasta que Iwata anunció que la cosa se volvería mucho más laxa en 2015. A partir de ese momento hemos visto a Mario con los Rabbids, a Fox McCloud en Starlink y era cuestión de tiempo ver a The Legend of Zelda colaborar con otra franquicia. Lo que nadie se imaginaba es que ese juego sería un título indie y a su vez un crossover con Crypt of the Necrodancer, el famoso roguelite musical que pegó bien fuerte en Steam cuando se publicó en 2015. Cadence of Hyrule es la unión perfecta de ambas franquicias y la prueba viviente de que ningún género o juego es sagrado y siempre se puede innovar.

 

 

Tócala otra vez Cadence

¡Chas! Por arte de magia Cadence, la protagonista de Crypt of the Necrodancer, es transportada a un mundo extraño y que para nada es familiar, al menos para ella. Como jugadores no llegamos a dar un paso antes en encontrar la primera cosa que nosotros sí conocemos: un hada que nos acompaña y guía por el tutorial. Piedras Sheikah, Trifuerzas pintadas en el suelo y Bokoblins nos dan la bienvenida a una Hyrule donde todo lo controla la música. Al acabar el tutorial nos ponemos en la piel de Link o Zelda y es entonces cuando nos enteramos que el músico Octavio (que podría pasar por el hermano gemelo de Vaati) se ha hecho con el Laúd Dorado, ese instrumentos que tantos quebraderos de cabeza causó en el Necrodancer original a Cadence y su linaje. Con él en su posesión ha sumido el mundo en caos, llenándolo todo de monstruos bailarines y dejando a sus cuatro paladines protegiendo los instrumentos sagrados necesarios para entrar al Castillo de Hyrule, lugar donde se esconde.

 

Suele pasar que antes de afrontar un crossover como este, surja la duda de cuánto tiene esto de Crypt of the Necrodancer y cuánto de The Legend of Zelda. Pues bien, me atrevería a decir que estamos ante uno de esos casos excepcionales donde la mezcla es mitad y mitad. Está claro que de la saga de Nintendo se rescata la ambientación, enemigos, personajes, mapeado y música, pero todo lo que es el núcleo jugable es cien por cien del título de Brace Yourself Games. Lo regla más básica de la jugabilidad de Crypt of the Necrodancer es que absolutamente cualquier acción que queramos realizar debemos hacerla siguiendo el compás de la canción que este sonando, por supuesto eso también se aplica a los enemigos convirtiendo el jugar en un baile entre tú y ellos. Seguir el ritmo era importante para Cadence en su juego y lo sigue siendo aquí pues a mayor número de enemigos abatidos sin perder el compás, más y mejores son las recompensas que el trío de héroes obtiene, incluyendo los preciados diamantes que suelta el último enemigo de cada pantalla al morir. ¿No sois muy de llevar el ritmo en el cuerpo? Tranquilos, en cualquier momento se puede activar el modo arrítmico donde los enemigos solo se moverán cuando lo hagas tú, pasando de ser un juego rítmico a casi un RPG de estrategia por baldosas. ¡No hay excusa para no jugarlo si tienes dos pies izquierdos!

 

Y hablando de seguir el ritmo, la banda sonora simplemente está a otro nivel. Hablamos de 25 temas musicales de juegos tan míticos como Ocarina of Time o A Link to the Past, pasados por el filtro de Crypt of the Necrodancer dando como resultado mezclas rockeras y electrónicas que personalmente he disfrutado muchísimo y van directas a la lista de versiones favoritas de canciones de Zelda, aunque si este rollo musical no es lo tuyo está claro que este apartado pierde puntos. Lo que no puede perder puntos de ninguna de las forma es el apartado visual. El equipo tras los sprites de Sonic Mania ha vuelto a hacer magia pixelada consiguiendo una Hyrule que rebosa vida y ritmo en cualquier esquina, recordando y mejorando por el camino juegos como The Minish Cap o los Four Swords.

 

De esta forma moverse, atacar con cualquiera de las distintas armas que recogeremos, usar cualquiera de los 24 objetos o esquivar hay que hacerlo en perfecta sincronía con la canción o en su defecto con el metrónomo de la parte inferior de la pantalla. Parece difícil, pero al cabo de un rato se le pilla el truco y es totalmente intuitivo. Lo que sí se da en Cadence of Hyrule que no pasaba en Necrodancer es que una vez limpiada la pantalla de enemigos, podemos movernos libremente sin seguir el ritmo, algo que se agradece pues facilita mucho las cosas a la hora de moverse por el mapeado de Hyrule. Mapa que no es especialmente grande si lo comparamos con otros Zelda de vista isométrica, pero es que no quiere ser grande porque no lo necesita.

 

 

¿Zelda roguelite? ¡Eso es jugar a ser Nayru, Din y Farore!

Si las diosas crearon Hyrule tal y como lo conocemos, Brace Yourself ha creado una nueva forma de jugar a Zelda. Si buscáis la típica aventura de Link que dure 30 horas o más aquí no la vais a encontrar. Los juegos roguelites se caracterizan por partidas cortas, donde la muerte puede ser permanente y se apoyan mucho en la repetición dado que todos los elementos son aleatorios y cambian en cada partida. Cadence of Hyrule hace todo esto una vez más al cincuenta por ciento. En vez de cambiar la geografía de Hyrule con cada muerte, esta cambia entre las distintas partidas recolocándose las zonas en diferentes posiciones del mapa cada vez que iniciamos una partida nueva. Lo que sí cambian cada vez que entramos son cada una de las mazmorras, que aunque son cortas, son bastante intensas y cargaditas de enemigos y trampas, por lo que hay que pensar rápido y actuar aún más veloz.

 

¿Y qué pasa con la muerte? ¿Es permanente? Sí y no. Al ser derrotados perdemos las llaves y rupias que llevamos encima y aparecemos en una tienda donde podemos cambiar los diamantes acumulados por objetos y herramientas que nos permitirá comenzar este nuevo intento un poco mejor. Claro está, si no has activado el «modo temerario» donde la muerte es permanente como en cualquier roguelike, convirtiendo el juego en un auténtico reto al que me quiero enfrentar y eso que he muerto 37 veces en la primera partida completada. Completan los modos de juego un divertido multijugador donde llevar a dos de los tres héroes junto a un amigo y maldecir entre risas la falta de coordinación y ritmo de ambos y los retos diarios donde cada día se ofrece la misma partida a todos los jugadores y tienen solo una vida para intentar superarla consiguiendo la mejor puntuación.

 

Todo esto da como resultado que una partida normal dure entre las cinco y diez horas, algo extraordinariamente largo para un roguelite, pero sin duda corto para un Zelda. Para solventarlo, el juego ofrece distintas tablas de clasificaciones online en función del tiempo, los pasos realizados o el modo de juego. De esta forma el título promueve esa rejugabilidad del género al tratar de subir puestos en los rankings. ¿Os acordáis del modo arrítmico que comenté? Si sois de los que vais a por los puestos altos de la tabla, ojito con activarlo aunque sea para probarlo, que entonces la partida clasificará en la categoría de modo arrítmico, algo que un servidor ha descubierto al completar el juego y de lo cual se arrepiente mucho. Sin duda la comunidad de speedruners se lo va a pasar bien con esto.

 

 

Cadence of Hyrule – El mejor spin-off que ha tenido la franquicia The Legend of Zelda

Que se quiten de en medio Link’s Crossbow Training, los juegos de Tingle o Hyrule Warriors. Cadence of Hyrule es el mejor spin-off de la saga The Legend of Zelda y lo es por méritos propios. No solo es un homenaje constante a nivel visual y sonoro, sino que además consigue entender, hacer suya y reinterpretar la fórmula clásica de la saga para ofrecer un excelente roguelite rítmico. De verdad, si os gusta Zelda, los juegos musicales o los roguelites, dadle un tiento que es casi imposible que os defraude. Si por el contrario no os mola la repetición del género, y os echa para atrás la duración de una única partida, quizás merezca la pena esperar a una rebajilla o probar antes Crypt of the Necrodancer aprovechando alguna de las rebajas que se pone a menos de cinco euros.

 

Cadence of Hyrule

Hemos analizado Cadence of Hyrule gracias a un código digital cedido por Nintendo España. Versión analizada: 1.0.0

 

 

¡Link y Zelda bailan fenomenal!
Al ser fan del Necrodancer original tenía muchas ganas de jugar a Cadence of Hyrule, pero también tenía miedo de que no cumpliese las expectativas o que simplemente se tratase de una "reskin" de Necrodancer. Nada más lejos de la realidad. Cadence of Hyrule funciona como título de la saga Zelda, como título de la saga Necrodancer y como juego independiente por méritos propios.
PROS
La fusión perfecta entre The Legend of Zelda y Crypt of the Necrodancer
La banda sonora y el apartado artístico. Simplemente genial
Cada uno de los personajes tiene sus propias armas y habilidades exclusivas
CONTRAS
El juego pide a gritos una opción para poder escuchar la banda sonora
Si vienes dispuesto a jugar una sola vez y buscas la duración de un Zelda normal, tengo malas noticias
85
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