Captain Tsubasa Rise of New Champions

Análisis Captain Tsubasa: Rise of the New Champions – Nintendo Switch. ¡Vuelven los héroes del balón!

¡El fútbol es NUESTRA pasión!

Captain Tsubasa Rise of New Champions
Fecha de lanzamiento
28 agosto, 2020
Número de jugadores
1-4
Idiomas
Español, inglés, alemán...
Tamaño de la Descarga
13644,00 MB
Nuestra puntuación
75

He de reconocer que, cuando uno llega a cierta edad comienza a acumular recuerdos que, por diversas circunstancias que no solo no vienen al caso sino que requerirían de millones de palabras y toneladas de nostalgia, quedan grabados a fuego en la memoria. Y es que, como bien sostenía el escritor alemán Jean Paul, la memoria es el único paraíso del cual no podemos ser expulsados. Además, y por si fuera poco, los convulsos años 90 vinieron a ser un verdadero caldo de cultivo audiovisual, una verdadera beta de oro de la memoria con infinidad de series llamadas por aquel entonces «dibujos animados». Series que, eso sí, ya llevaban unos cuantos años visualizándose en tierras niponas. Ranma ½, Los Caballeros del Zodiaco o Campeones/Oliver y Benji//Captain Tsubasa son solo, al menos en mi pabellón del recuerdo, algunos de los ejemplos más destacados. Y es, precisamente, en esta última serie en la que me voy a centrar para intentar poner en contexto la mochila que arrastra tras de sí un juego como Captain Tsubasa: Rise of the New Champions para Nintendo Switch.

 

 

…Oliver Benji
Los magos del balón
Benji Oliver
Sueños de campeón
Benji Oliver
El futbol es su pasión…

Basada en el manga homónimo de Yoichi Takahachi, publicado el año de mi nacimiento (1981), la serie Campeones: Oliver y Benji (emitida en primera instancia en Telecinco con gran éxito y posteriormente en Antena 3, dentro de su codiciado horario matinal), nos relata las aventuras y desventuras de Tsubasa Ozora (Oliver Atom para los amigos) en su incansable cruzada personal para lograr convertirse en el mejor jugador de fútbol del mundo, llevando ya de paso a la selección de Japón a lo más alto del Campeonato Mundial. Como buen fan de la obra original, podría decirse, al menos a priori, que no parto de una posición extremadamente objetiva a la hora de afrontar este análisis con la suficiente objetividad. Más aún tras tener tan reciente la lectura de la segunda edición del manga original publicada por Planeta Cómic este mismo verano. Nada más lejos, o al menos ello intento demostrar en estas líneas, de la realidad…

 

 

La magia sigue estando en el balón

Lo primero que llama la atención de Captain Tsubasa: Rise of the New Champions es un completo menú de opciones que abre ante nosotros distintas modalidades que, antes de entrar en terreno jugable, iremos desgranando a continuación. Por ahora, nos vamos a centrar en dos de las más destacadas (incluidas en el llamado «El Viaje«). Y es que dicho apartado contiene dos campañas bien diferenciadas; Episodio Tsubasa y Episodio Nuevo Héroe.

 

Captain Tsubasa Rise of New Champions

 

El primero, que nos narra los comienzos de Oliver Atom y compañía, se erige como un tutorial (no tan completo como el entrenamiento), perfecto para familiarizarnos con los conceptos jugables más básicos que nos ofrece este juego y para, a su vez, introducirnos a los principales protagonistas de la saga. Algo que queda perfectamente plasmado en la maravillosa recreación de algunos de los eventos más destacados de los inicios del homónimo anime. Por otro lado, el Episodio Nuevo Héroe nos permite, al más puro estilo del modo carrera de FIFA, personalizar nuestro propio jugador desde cero. Presentándonos, no sin ciertas y jugosas licencias, una adaptación del reinicio de la historia visto en la nueva serie (2018). Conviene recalcar que esta campaña, de mayor dificultad, está pensada para aquellos jugadores que, ya familiarizados con los conceptos básicos, buscan perfeccionarse y profundizar en todo lo que este título nos ofrece. Aquí, como ya hemos comentado con anterioridad, partimos desde cero en alguno de los tres equipos entre los que se nos permite escoger (algo que, lógicamente, deriva en quien va a ser nuestro mentor).

 

Y ojo, nuestra tarea aquí no solo pasa por dar aspecto a nuestra joven promesa, por muy divertido que resulte, sino también nos lleva a decidir cuales son sus habilidades más destacadas o incluso su estilo de juego. Algo que ya queda patente desde el mismo instante en el que escogemos como equipo el Toho de Kojiro Hyuga (Mark Lenders) de corte eminentemente ofensivo, el táctivo Musashi de Jun Misugi (Julian Ross) o el Furano de Hikaru Matsuyama (Phillip Callahan) y su apuesta por el juego de precisión. Por si fuera poco, nos encontramos ante un episodio que, valga por delante el chiste fácil, da mucho juego. Y es que aquí las estadísticas y mejoras que logramos con cada uno de los jugadores creados con el editor se mantienen hasta el final del mismo. Permitiendo de esta forma convocarlo con otros equipos para crear nuevos lazos de amistad, fortalecer los ya existentes o simplemente crear nuevos estilos de juego, ataques combinados, etc..

 

Captain Tsubasa Rise of New Champions

 

Como puntos comunes a ambos episodios, podemos decir que se nos presentan, en gran medida, como novelas visuales plagadas de cinemáticas (algunas de estilo anime y otras extraídas del propio motor del juego). Ofreciendo un hilo argumental, sacado de los diversos arcos con los que cuenta el anime, con un gran volumen conversacional antes, durante (espectaculares lances incluidos) y después de los partidos. Hilo narrativo que, dicho sea de paso, incluye tomar decisiones que pueden, o no, alterar el transcurso de la historia. Esto, al menos para un servidor, ha resultado ser todo un acierto. Eso sí, si lo que buscas es una propuesta arcade más directa puede resultar tedioso (aunque para eso está el modo libre o versus). No obstante, este título pretende ir mucho más allá. Acercándonos una experiencia muy similar a la que viviríamos leyendo y/o visualizando la serie original. Y sí, lo consigue de forma bastante solvente.

 

Sueños (y juego) de campeón

Antes de entrar en terreno de juego jugable conviene puntualizar que es lo que, a nivel técnico y normativa en mano, diferencia esta propuesta futbolística de lo que podría verse en un partido al uso. En primer lugar, y aunque los encuentros sí son de 11 contra 11, cada tiempo tiene una duración de 30 minutos (más añadido). Por otra parte, más allá del misterioso pitido inicial/final, no existe rastro alguno del árbitro. No nos hemos cortado a la hora de realizar entradas desde todos los ángulos (algunas espectacularmente dolorosas) y cualquier tipo de sanción brillaba por su ausencia. Algo, por otro lado, totalmente entendible en una propuesta eminentemente arcade ¿Penaltis?, solo si empatamos… Curiosamente, sí que contamos con saques de banda y de esquina, así como fuera de juego (eso sí, esto último una rara avis).

 

¿Os apetece revivir algunos de los momentos más épicos de la saga?

 

Todo esto, que puede chocar en un primer momento, es totalmente asimilable una vez que logramos hacer nuestro su sistema jugable. En Captain Tsubasa: Rise of the New Champions todo gira en torno a la barra de espíritu de cada jugador. Una barra de energía finita que nos permite correr, regatear e incluso facilita la realización de los famosos lanzamientos especiales. Es cierto que dicha barra disminuye con nuestras acciones, o intento fallido de ellas, pero por suerte se repone con relativa facilidad. El portero, y esta parte conlleva cierta polémica, también cuenta con su propia barra, la cual disminuye conforme va realizando paradas. Ya podemos realizar el lanzamiento más espectacular que, si su barra está completa, difícilmente va a atravesar la red (a no ser que lancemos un super-tiro), mientras el disparo más sencillo e inocente puede acabar subiendo un tanto al electrónico si dicha barra está agotada. Esto hace que la experiencia frente a la portería se sienta algo más mecánica y artificial de lo que cabría esperar en el género deportivo que nos ocupa.

 

Quizás, podáis pensar que estamos ante un título en cuyos partidos priman las individualidades frente al trabajo grupal. Y puede que en cierta medida sea así. No obstante, conviene destacar dos puntos que hacen que el trabajo en equipo resulte, igualmente, fundamental. Por un lado, la existencia de una barra general de espíritu que se va llenando, a modo de inyección de moral, mientras completamos de forma exitosa pases, regates o disparos. Una vez al máximo, dicha barra permite a nuestros capitanes desatar diversos y variados power ups temporales. Por otro, la llamada Zona V. Dicho comodín se sirve, de igual forma, de la barra de equipo para activar una suerte de estado que aumenta la velocidad de recuperación de las barras individuales de espíritu y de la de tiro.

 

Captain Tsubasa Rise of New Champions

 

En lo relativo a su esquema de control, y una vez explicada la función de los distintos contenedores de energía, contamos con un botón para correr y otro para realizar entradas o regatear (en ambos casos debemos hacernos con su timing para lograr dominarlos). Pase normal, pase al hueco, pase elevado/largo y disparo. Todas las acciones propias de un título de fútbol están presentes en el juego. Vale, lo de los tiros especiales es algo de otro nivel. Y es que manteniendo un botón apretado cargamos la barra de tiro (que puede ser doble en el caso de los SUPER especiales). Tiros que se materializan de la mano de una pequeña y sorprendente intro, que suele venir acompañada de una no menos sorprendente respuesta por parte del guardameta de turno.

 

Un arcade de lo más táctico

Ya habéis podido comprobar, unas lineas más atrás, que Captain Tsubasa: Rise of the New Champions no es lo que parece. Y es que tras esa capa arcade de marcado regusto fan service y un espectacular apartado pirotécnico, se esconde un juego bastante más profundo. Antes de cada partido, y partiendo de las diferentes charlas tácticas en las que se abordan tanto las virtudes como las debilidades de nuestros contrincantes, se nos permite dar forma a nuestro equipo en base a las necesidades de cada encuentro, usar objetos e incluso gestionar las condiciones de cada encuentro con un amplio surtido de opciones a nuestra disposición, que van desde el tipo de balón o la hora del día hasta la cámara o la duración de cada partido. Nuestra capacidad de adaptación/reacción es, como podéis leer, de capital importancia. Algo que, por otro lado, queda más que patente en la posibilidad de cambiar nuestra táctica de juego en tiempo real gracias a los 4 botones direccionales. En otro orden de cosas, su sistema de desafíos nos permite obtener jugosos puntos, que de cara a mejorar nuestro personaje nos vienen de perlas. Por si fuera poco, conforme progresamos desbloqueamos nuevas habilidades, tiros y movimientos que podemos equipar a nuestro personaje.

 

 

Por su parte, el editor definitivo nos permite crear más futbolistas, formar el Dream Team perfecto o incluso comprar sobres de cartas con los que conseguir elementos para personalizar a nuestros jugadores o nuevos lazos de amistad para aprender movimientos y habilidades. Todo ello, a cambio de los valiosos puntos obtenidos durante nuestro progreso. Mención a parte merece la galería de coleccionables. Sección en la que no solo desbloqueamos las melodías, las fichas de los personajes o las cinemáticas del juego. Además, contamos con un jugoso añadido, una serie de vídeos que nos relatan los comienzos de Tsubasa en la ciudad de Nankatsu. Esto, que para muchos puede suponer un mero añadido cosmético, para los fans de la saga supone un verdadero tesoro.

 

Llegamos a uno de los puntos capitales de Captain Tsubasa: Rise of the New Champions, sus modalidades multijugador. El juego nos permite jugar tanto de forma offline, como online (hasta 4 jugadores). La modalidad online pone a nuestra disposición la posibilidad de diseñar nuestro propio equipo a partir de los jugadores disponibles (Division). Eso sí, con ciertas limitaciones encaminadas a mantener un cierto grado de equilibrio. Además, este modo no cuenta con microtransacciones, por lo que tenemos que echarle unas cuantas horas si queremos llegar a lo más alto. Por su parte, el modo Versus permite disputas 1vs1 o 2vs2 de manera cooperativa con equipos que aparecieron en el famoso anime y pudiendo, además, realizar cambios en alineación y estrategias. Recalcar, que encontrar partida es un tanto difícil, y las veces que hemos logrado hacerlo la fluidez no era del todo la deseada. Incluso hasta el punto de arruinarnos más de una jugada.

 

 

Fiel en lo artístico, flojo en lo técnico

Graficamente, el título ha apostado por un acabado shell Shading que, al no ser tan acusado como el visto en otros juegos, logra mantener la esencia del anime con unos diseños realmente extraordinarios. Esto se complementa a las mil maravillas con unas animaciones, presentes en los regates, enfrentamientos aéreos, tiros combinados o lanzamientos especiales, que lucen bastante bien. Mención a parte a un apartado sonoro con una BSO que acompaña en todo instante, amoldándose a las emociones vividas en cada momento, y con un doblaje (voces en japonés) que raya la excelencia. Los textos, por su parte, llegan en perfecto castellano.

 

No obstante, y no todo podía ser bueno, el lastre aquí nos lo encontramos en su apartado técnico y en su rendimiento. Por un lado, los movimientos de los personajes parecen demasiado toscos y limitados. Por poner un ejemplo, basta con disparar un balón fácil al portero para comprobar como este se estira de forma inhumana para alcanzarlo aunque vaya directo a sus manos. La IA tampoco es para tirar cohetes, y es que el libre albedrío de los jugadores hace que, en no pocas ocasiones, nos sintamos más solos que la una. Algo que se acentúa si optamos por la vista de cámara más cercana, apareciendo jugadores de la nada.

 

En relación a su rendimiento, el título se mueve en todo momento por debajo de los 30 fps, con algunas pequeñas rascadas, acusables sobre todo en modo portátil. Por lo demás, resulta totalmente disfrutable tanto en dicho modo como en la TV. Mención a parte a unos textos perfectamente visibles hasta en modo portátil. Los tiempos de carga son, sin lugar a dudas, otro lastre. Es cierto que no resultan interminables, pero sí que, sobre todo entre menús, pueden resultar algo desesperantes.

 

Captain Tsubasa Rise of New Champions

 

En lo relativo a duración y rejugabilidad, como os podéis imaginar tras ojear toda su oferta jugable, podemos decir que nos encontramos ante un título bastante completo. Puede que se echen en falta algunas selecciones más, pero solo los dos modos de que se compone El Viaje nos garantizan más de 20 horas de juego. Todo ello sin contar, segundas vueltas, el editor de personajes y equipos o su vertiente multijugador. Conviene recalcar que la fidelidad al manga no se ve reflejada en el tamaño del campo, ya que en tal caso la durabilidad se habría visto quintuplicada con terrenos de juego en los que necesitaríamos en torno a los 20 o 30 minutos para cruzarlos de punta a punta.

 

¿Este análisis no es suficiente para terminar de haceros una idea de lo que os espera con Captain Tsubasa: Rise of the New Champions?, ¿sois de aquellos que necesitan ver para creer? En tal caso, os dejamos con un gameplay comentado de algo más de una hora para que podáis escuchar mi maravillosa voz haceros una idea, más palpable, de lo que os espera…

 

 

Captain Tsubasa: Rise of Champions. Allá van con el balón en los pies

Bandai Namco nos trae con Captain Tsubasa: Rise of Champions un completo título futbolístico de corte eminentemente arcade, pero con toques RPG y regusto a novela visual, que lo convierten en una propuesta realmente completa. Una aventura con un apartado artístico y narrativo realmente fiel al anime original y un verdadero homenaje a la obra original, que nos trae toneladadas de fan service, pero que también gustará a los neófitos de la obra de Yoichi Takahachi por su dinamismo y espectacularidad. En el otro lado de la balanza, un apartado técnico que arrastra algunos fallos de bulto, como una IA que brilla por su ausencia, la artificialidad de su sistema para anotar goles, unas animaciones que, en ocasiones, resultan forzadas, un rendimiento con alguna que otra rascada y unos tiempos de carga demasiado excesivos. A pesar de todo, muchos de los puntos negativos anteriormente comentados pueden ser subsanables mediante parches futuros, nos encontramos ante un completo título de fútbol que, pese a alejarse de propuestas de corte más realista, es realmente divertido a la par que efectista.

 

Captain Tsubasa Rise of New Champions

Hemos analizado Captain Tsubasa: Rise of Champions gracias a un código digital cedido por Bandai Namco. Versión analizada: 1.0.1

 

Captain Tsubasa Rise of New Champions
El balón es mi amigo
Captain Tsubasa: Rise of Champions es un título futbolístico eminentemente arcade, con toques RPG y de novela visual, cuyo apartado artístico y narrativo nos trae toneladas y toneladas de fan service. Un juego que, pese a sus defectos, busca captar tanto a los seguidores más acérrimos de la franquicia como a toda una legión de nuevos jugadores.
PROS
Un verdadero homenaje a la obra original con toneladas de fan service y un doblaje espectacular
Su vistoso apartado artístico y el dinamismo de un sistema jugable que logra transportarnos al terreno de juego
Las posibilidades multijugador, tanto offline como online
CONTRAS
El rendimiento del título no se mantiene estable
Una IA que, por momentos, hace aguas
Tiempos de carga demasiado largos
75
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