Análisis Torchlight III – Nintendo Switch. El relevo de la antorcha de Diablo

Torchlight III
Fecha de lanzamiento
22 octubre, 2020
Número de Jugadores
1-40
Idiomas
Español, inglés, francés, etc.
Tamaño de la Descarga
6771,00 MB
Nuestra puntuación
68

El mazmorreo y hack and slash que se popularizó con el lanzamiento de Diablo hace más de dos décadas ha inspirado a multitud de títulos y sagas, que han intentado en mayor o menor medida seguir sus pasos. ¿Y quién mejor para desarrollar un juego similar que alguien involucrado anteriormente en la saga de Blizzard? Travis Baldree, tras participar en otra obra con la fórmula de Diablo, terminó uniéndose con Max Schaefer y Erich Schaefer (codiseñadores de las dos primeras entregas de Diablo) para desarrollar uno de los mayores exponentes del género: Torchlight. Apostando por una ambientación menos siniestra y con toques de humor, Torchlight hace las cosas «a su manera». Tras el éxito de su primera entrega en 2009 y su segunda en 2012, distintos sucesos llevaron a la compra de la empresa por Perfect World Entertainment y la posterior salida de la misma de dos de las tres personas mencionadas anteriormente. Ocho años después, recibimos en la híbrida de Nintendo a Torchlight III.

 

Presentado en un primer momento como Torchlight Frontiers y con una visión más enfocada al multijugador masivo online, esta obra ha sufrido diversos cambios durante su desarrollo, como la «marcha atrás» respecto al género. Tras cambiar de nombre y de concepto, finalmente Torchlight III está aquí, y se presenta como una nueva y fuerte apuesta por revivir la saga. Sin embargo, ¿cuánto Torchlight queda en esta tercera entrega? ¿Ha conseguido este nuevo equipo recoger el relevo de la gente que le dió vida a esta franquicia? ¿Sigue viva la llama de la antorcha? Vamos a verlo en este análisis.

 

 

Es tu momento de tomar el relevo

En Torchlight III encarnamos a un héroe que, un siglo después de los acontecimientos de la precuela, debe defender Novastraia de una nueva invasión de fuerzas malignas. No es lo más original que has escuchado, lo sé, pero este tipo de títulos no suelen necesitar mucho más. Además, la historia se mantiene en un segundo plano, pues la razón para avanzar en su mundo lineal es terminar la misión actual para recibir otra que te lleve más lejos. Aunque defiendo que algunos juegos tan solo necesitan una historia «excusa» para lanzarnos a la aventura, sí que se pierde esa sensación de que nuestras acciones hacen avanzar una trama que concluye con un épico enfrentamiento final.

 

Respecto a nuestro héroe, podemos elegir una de las cuatro clases disponibles: tiradora de precisión, mago crepuscular, forjado y maestro maquinista. Cada clase cuenta con dos ramas de habilidades propias que definen su estilo de combate, ampliándose a una tercera de nuestra elección al seleccionar una «reliquia» entre las cinco disponibles, las cuales son comunes a todas las clases. Si bien estas reliquias no dan ningún giro a las clases, sí que amplían el abanico de opciones disponibles para el jugador. Las diferencias de las clases brillan en el modo multijugador, donde para hacer frente a las mazmorras más complicadas suele ser buena idea contar con un equipo equilibrado.

 

Torchlight III

El camino del héroe pocas veces se hace en solitario, y en Torchlight III nuestro acompañante es una mascota. Perros, llamas, dragones… ¡Hay de todo! Estos simpáticos animaletes nos acompañan en nuestra aventura: tras cada jefe podemos liberar a una mascota, aunque solamente puede viajar a nuestro lado una de ellas. No terminan de tener un impacto significativo en los combates, pero lo hacen lo mejor que pueden. ¿Qué le vas a decir si no a tu golden retriever o a tu dragoncete volador? A la hora de la verdad, es decir, en las batallas contra grandes hordas de enemigos y/o jefes, Torchlight III cumple con lo que se espera de un juego del estilo. Es cierto que pocos enemigos hacen que te calientes la cabeza, puesto que aquí hemos venido a dar mamporros. En estos momentos toca sacar todo el arsenal y arrasar con todo lo que se te ponga delante de la forma que hayas elegido durante tu aventura. Cuando tan solo quedéis en pie tú y tu búho gris, si tienes suerte encontrarás objetos interesantes para equiparte y ser así más poderoso. ¿Es eso una espada de fuego que quema a los enemigos y lanza llamas hacia delante? A la saca.

 

Respecto a las posibilidades en combate, Torchlight III ofrece la variedad justa entre sus cuatro clases, la reliquia escogida, las distintas armas a equipar y las posibles habilidades legendarias de los objetos equipados. Los más veteranos en el género notarán la falta de algunas opciones en cuanto al estilo de juego, pues a pesar de no quedarse corto se podría haber apostado por algo más de profundidad en este aspecto. Aquí no encontramos árboles de habilidades enormes, pues cada rama tiene unas pocas habilidades en las que invertir nuestros puntos.

 

 

Mazmorreo en compañía en un mundo de fantasía

Torchlight III tiene modo multijugador, lo cual resulta a la vez positivo y negativo. Nada te impide pasar la tarde junto a un colega masacrando a criaturas y terminar con ese vil goblin gigante y su burro. Sin embargo, si queremos disfrutar este modo con jugadores desconocidos de otras partes del mundo lo tenemos complicado. No es problema de esta obra, sino más bien de la propia consola, y es que en este tipo de títulos multiplataformas encontramos poca (o ninguna) gente jugando online. El modo en solitario es tan disfrutable como cabe esperar, por lo que si tan solo quieres jugar al juego no hay problema alguno… ¿verdad?

 

Problemas técnicos, sí. No hablo de que en ocasiones aparezcan enemigos invisibles, sino de las caídas de frames que ocurren cuando hay demasiados en pantalla o las pantallas de carga infinitas que se dejan ver de vez en cuando. Las pantallas de carga ya son de por sí algo largas, pero siempre existe el «riesgo», que si bien no nos hace perder el progreso (autoguardado, el siglo XXI amigos) sí que nos obligan a reiniciar el juego con el ceño fruncido. Podría excusarse si este Torchlight fuese realmente exigente en su apartado gráfico, pero su estética «cartoon» no nos da la impresión de ser más díficil de ejecutar que otros títulos del catálogo de Nintendo Switch que funcionan sin problemas. Estos problemas no lo hacen injugable, pero sabiendo que podrían no existir no podemos pedir menos.

 

En Torchlight III no todo es combatir contra grandes jefes y las hordas a su servicio; hasta los héroes necesitan un descanso. Para ello hay una zona especial, tu «Fuerte»: una parcela que puedes customizar a tu gusto con multitud de elementos decorativos y estructuras útiles. Si bien no es algo que te vaya a vender el juego, los aficionados a la decoración y construcción pueden pasar un buen rato preparando su fuerte ideal. Aunque esto no sea lo tuyo, siempre te interesará disponer de las distintas estructuras que te otorgan ligeras mejoras pasivas, tu baúl personal de objetos y el lugar donde cambiar y administrar a todas tus mascotas, entre otros. Como digo, es algo que ningún fan pedía a gritos, pero resulta en un añadido curioso que tan solo suma al juego.

 

Para ir terminando, hablemos de su apartado artístico, donde no deslumbra pero tampoco decepciona. La banda sonora que se escucha a lo largo de la aventura «cumple» (no se puede decir otra cosa): se mantiene sólida sin que ningún tema termine de destacar. La ambientación fantástica y ciertamente desenfadada de Torchlight junto al estilo «cartoon» que caracteriza a la saga se mantiene fiel tanto en personajes como en escenarios, y resulta agradable. Los menús, sin embargo, no resultan tan armónicos como desearía, con textos demasiado grandes o paneles superpuestos. Además, te interesará acercar la cámara al personaje, pues en modo portátil se ve todo muy pequeño.

 

 

Torchlight III – Una antorcha a medio gas

Los ocho años de espera tras la segunda entrega de la saga Torchlight parecen haber apagado un poco la llama. Se nota que los distintos eventos relacionados con las compañías responsables del juego y los problemas y cambios que marcaron su desarrollo han afectado en cierta manera a que el título que llegue al mercado resulte un paso atrás respecto a su predecesor. Aún así estamos ante un buen exponente de su género, que sin duda consigue que tanto fans de la franquicia como jugadores que jamás hayan tocado un juego del estilo pasen un buen rato. Nos llega con textos en español sin necesidad de descargar ningún parche, aunque algunas partes aparecen sin traducir, hecho que se suma a la lista de ligeros problemillas técnicos (que en conjunto termina pesando más de lo que le gustaría).

 

Hemos analizado Torchlight III gracias a un código digital cedido por Nintendo. Versión analizada: 1.3

Una llama que calienta lo justo
Torchlight III resulta en un buen dungeon crawler que termina cayendo por el peso de una serie de problemas menores. Aunque no deje de ser un juego lineal, la posibilidad de disfrutarlo con amigos y su rejugabilidad prometen bastantes horas de mamporros contra toda clase de criaturas. Es cierto que no consigue llegar a la altura de su predecesor, pero eso no impide que siga siendo divertido enfrentarse a hordas de enemigos y jefes gigantes.
PROS
Juega solo o con amigos, ¡como prefieras!
Elige tu estilo de combate y ármate como quieras
Personaliza tu Fuerte como más te guste
CONTRAS
Problemas técnicos ensucian la experiencia de juego
Historia irrelevante y camino demasiado lineal
Poca profundidad en comparación con otros títulos similares
68