The Legend of Zelda Skyward Sword HD

Análisis Zelda: Skyward Sword – Nintendo Switch. En cada vida, en cada sueño, volar siempre juntos

¡Un Link a los orígenes!

Fecha de lanzamiento
16 julio, 2021
Número de Jugadores
1
Idiomas
Español, inglés, alemán, etc.
Tamaño de la Descarga
7249,00 MB
Nuestra puntuación
90

Existen sagas cuyo legado ha trascendido mucho más allá del mundo de los videojuegos. Logrando formar parte intrínseca de la trayectoria jugable, e incluso personal, de muchos de nosotros. Un legado que, en el caso de The Legend of Zelda, dio comienzo un 21 de febrero de 1986 en la extinta, pero no por ello menos incombustible, NES. ¿El resultado? Un título que logró revolucionar los cimientos mismos de la industria del entretenimiento. No obstante, y a pesar de tratarse de la primera entrega de la serie, poco tenía de primigenia. Y es que, al igual que ocurrió con los siguientes títulos, no abordaba los comienzos de tan sonada legenda. De ahí la trascendencia de Zelda: Skyward Sword HD. Remasterización del último Zelda en 3D (pre-Breath of the Wild) y un título que desembarcó originalmente en Wii, allá por 2011, con la firme intención de contarnos los orígenes de una de las sagas más importantes del mundo de los videojuegos. Un relato que, por si no fuera suficiente, hacía acto de presencia con el control por movimiento como principal pilar jugable y con el Wii Motion Plus como accesorio estrella.

 

¿Estará esta remasterización a la altura del 35 aniversario de Zelda, Link y compañía? Es hora de otear el horizonte y volver a sobrevolar los cielos de Celéstea para descubrirlo. ¡Dentro análisis!

 

 

Debes mirar al pasado para entender el futuro

El ser humano suele pasarse la vida mirando hacia adelante. No obstante, en ocasiones, es necesario echar la vista atrás para equiparnos con algo de perspectiva. Por ello, y a riesgo de aburriros, he optado por dar comienzo a este texto poniendo en contexto la importancia que Zelda: Skyward Sword tuvo en mi trayectoria jugable. Con tal fin, comparto con todos vosotros un pequeño relato de autoría propia, imaginación por testigo y pluma por bandera, con el que traté de dar sentido, corazón en mano, a uno de esos instantes que se vislumbran tan especiales como mágicos e irrepetibles… El primer encuentro entre Link y su pelícaro.

 

Y serán tus propias manos las que empuñen la pluma.

Al abrir los ojos comencé a respirar, a través de ellos, los escasos rayos de luz que lograban enredarse entre las ramas de aquel árbol lleno de vida. Eran pocos, pero descargaban con inusitada intensidad toda su fuerza sobre mi pequeño cuerpo.

 

– ¡Cachis! – exclamé tras caer en la cuestión.
No me había puesto el ungüento que ella había preparado para protegerme del sol. ¡Olía fatal!

 

Tras asumir el error, comencé a desperezarme sacudiendo todo mi cuerpo en una suerte de desacompasado baile. Zelda dormía plácidamente a mi lado. Observar como la leve brisa se colaba entre sus cabellos de oro me resultaba, por alguna extraña razón, tremendamente reconfortante.

 

The Legend of Zelda Skyward Sword HD

 

Me encantaba visitar la Isla de la Diosa y ella siempre parecía dispuesta a traerme a lomos de su querido pelícaro. Éramos solo dos críos, pero por aquel entonces se trataba de la única persona que no me juzgaba por carecer de ave propia.

 

Fue entonces cuando, así de improviso, ocurrió. Un instante tan maravilloso como sorprendente y sobrecogedor. Entre los matorrales surgió una imponente figura cuyo reflejo rojizo logró deslumbrarme durante unos segundos. Tras frotarme los ojos lo vi con claridad… un pelícaro rojo. Según las historias que Gaépora nos había contado, se trataba de una raza que se creía extinguida. Su porte erguido, su espectacular plumaje o el imponente pico no dejaban lugar a duda. Pasaron tan solo unos segundos, que para mi parecieron horas, y el ser alado se acercó con paso firme hacia mi, posando su cabeza justo debajo de mi mano izquierda. Al acariciarlo fue como si alcanzara el cielo. Miles de imágenes comenzaron a aparecer en mi cabeza. Objetos inconexos, personas desconocidas, una espada y esa voz tan familiar…

 

The Legend of Zelda Skyward Sword HD

 

En cada vuelo,
en cada vida,
en cada sueño,
volar siempre juntos.

 

Al abrir los ojos, y aún hoy día no me explico cómo ocurrió, me hallaba surcando las inmediaciones de la isla a lomos de aquel maravilloso ser. El vuelo, acompasado con el ritmo del viento, suave como un susurro, pero enérgico y soberano, podría haber pasado por el de alguno de los jinetes más aventajados de la academia. Atrás quedaban las interminables esperas frente a la efigie de La Diosa, la impotencia y el llanto de un niño que no lograba entender porque ningún pelícaro tenía a bien escogerlo como compañero. Volando todo parecía cobrar el sentido que a pie se me negaba. Tras un espectacular looping aéreo me encontré, en un abrir y cerrar de ojos, regresando al punto de partida. La conexión entre ambos parecía total… Mientras descendía, Zelda me miraba con los ojos como platos y con la boca abierta de par en par. Tras asimilar lo ocurrido, y con alguna que otra lágrima cayendo de sus brillantes mejillas, se alzó en pie de un solo salto y vino corriendo hacia nosotros para lanzarnos, al unísono, un gran abrazo.

 

The Legend of Zelda Skyward Sword HD

 

Toda leyenda tiene un origen

Dicen que toda historia tiene un principio y el primer relato de la línea temporal de The Legend of Zelda no podía estar protagonizado por otro que no fuera nuestro querido, intrépido e ingenuo Link. Un joven aspirante a caballero de Altárea, principal islote del mundo de Celéstea, que tras una serie de castastróficas desdichas se ve envuelto en una aventura épica para rescatar a su querida amiga de la infancia Zelda.

 

Esta primera toma de contacto muestra, de forma inequívoca, alguna de las particularidades de esta entrega. Zelda: Skyward Sword HD deja a un lado las llanuras de Hyrule, renunciando a una de sus principales señas de identidad, para presentarnos un terreno aéreo rodeado de islas que, en mayor o meno grado, tenemos que visitar durante nuestro progreso. Esto, al menos en su momento, supuso un elemento bastante criticado, aunque dotaba de aún mayor solemnidad a una historia que pretende contar los orígenes de una gran leyenda. Y como en cualquier guion sacado de la mente de Ron Howard, Steven Spiergber, Rob Reiner o George Lucas, nuestro intrépido y aguerrido aventurero se ve obligado a descender a las «tierras inferiores«, tan peligrosas como inexploradas.

 

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Por suerte, y no todo iba a ser malo, los primeros pasos nos llevan a obtener la Espada Divina. Un arma que no solo resulta fundamental en nuestro épico viaje, sino que además sirve de receptáculo para Fay. Un ser escogido por la diosa para acompañar al héroe elegido, facilitando, ya sea con sus habilidades o con simples consejos, nuestro camino. Tras varias horas de juego Fay ha logrado convertirse, una vez más, en ese/esa inseparable compañero/a de viaje. Es cierto que para algunos puede resultar un personajes bastante pesado/a (ahora se pueden incluso acelerar los textos). No obstante, su comportamiento tremendamente análítico y milimetricamente calculado da lugar a situaciones bastante divertidas.

 

Nos encontramos ante un juego que logra despertar, empatía de por medio, multitud de sentimientos en el jugador. Algo que, por otro lado, no se limita ni muchísimo menos a un solo personaje o a una circunstancia concreta. Y otro ejemplo claro de ello es Grahim, nuestro antagonista. Un personaje que desborda carisma y cuyo magnetismo nos arrastra a querer saber más de él en todo momento. Cada rincón de Celéstea, cada árbol o cada uno de los peculiares y únicos moradores de Zelda: Skyward Sword HD ha contribuido a crear un vínculo tan especial con un servidor que, aún hoy día, se mantiene fuerte e inquebrantable.

 

Fruto de esa conexión basada en la cercanía, que más adelante evolucionó al mundo totalmente abierto de Breath of the Wild, Celéstea logra cobrar vida para erigirse como centro neurálgico de Zelda: Skyward Sword HD. Y es que más allá de nuestros descensos a tierra firme (más adelante abordaremos las mazmorras), el mundo sobre las nubes cuenta con tiendas, misiones secundarias, caza de bichos (ahora con mayor precisión) y diversos minijuegos propios de la saga. En este sentido, las similitudes con el excelso Mario Galaxy son más que palpables. Y es que, lo que surge frente a nuestros incrédulos ojos son múltiples piezas, de un mismo puzle, con diversas particularidades que las hacen únicas.

 

The Legend of Zelda Skyward Sword HD

 

Controlando nuestro destino

Alcanzamos uno de los puntos vitales de este análisis. El sistema de control de Zelda: Skyward Sword HD. En primer lugar, conviene puntualizar que el juego que aquí nos ocupa fue pensado y diseñado, desde cero, para aprovechar las virtudes del Wii Motion Plus. Y eso es algo que debe tenerse muy en cuenta a la hora de explicar, o sojuzgar, las distintas posibilidades a nuestra disposición.

 

– Joy-Con en mano (control por movimiento):
Nos encontramos ante un sistema que, pese a romper todos los esquemas pre-establecidos y sacarnos de nuestra zona de confort, resulta bastante intuitivo. Con el stick izquierdo nos movemos, haciendo uso del escudo con un simple movimiento del correspondiente Joy-Con. La botonera permite activar diversas acciones relativas a Fay e incluso llamar a nuestro perícalo. Por su parte, el stick del Joy-Con derecho sirve para mover la cámara. Una gran incorporación que, a diferencia de lo vivido en la versión de Wii, me ha permitido mantener en todo momento un mayor control posicional. El sistema de armas secundarias, y de escaneo del entorno, se activa pulsando un botón y apuntando con el Joy-Con derecho. El control por movimiento de la espada se gestiona, de igual forma, con el controlador derecho. La tajada, el ataque vertical, cargar la espada, esquivar o el poderoso ataque circular (que en este caso requiere agitar ambos mandos) terminan de cerrar un completo repertorio de movimientos.

 

Además, y conviene hacer hincapié en ello, el mismo diseño de los enemigos nos obliga a tener que golpearlos con cabeza, utilizando para ello movimientos muy concretos y específicos. Movernos sin control (redoble de tambores), y lo aviso desde ya, casi nunca suele ser la opción más acertada. El uso intensivo que aquí se le da al sensor de movimiento de Nintendo Switch (que abarca desde pelear, hasta apuntar, desplazarnos, resolver diferentes puzles o incluso acceder a determinada tienda volante) puede desembocar, durante los primeros minutos de partida, en cierto grado de desconcierto. No obstante, las sensaciones no solo son idénticas a las vividas en su día con Wii, sino que mejoran con respecto al original en lo que a precisión se refiere. Efectivamente, aquí… ¡no tiembla el cursor! Además, en cualquier momento y con tan solo pulsar un botón, podemos calibrar el sensor. Algo que, al no contar aquí con un punto de referencia (véase barra sensora) hemos tenido que hacer bastantes más veces de las deseadas. Eso sí, y yo os invoco compañeros zurdos, mientras en Wii bastaba con cambiar de manos nunchuck y wiimote aquí… nos toca aguantarnos.

 

– Sistema de control tradicional (botones):
No voy a negarlo, aportar un sistema de control más tradicional, que se adapte a las necesidades de cada jugador, ha sido un verdadero acierto. No obstante, mi desacuerdo con el esquema escogido resulta, cuando menos, considerable. Y es que se ha optado por requerir pulsar un gatillo para poder usar, y mover, la cámara con el stick derecho. Quedando dicho joystick reservado, el resto del tiempo, para el uso de la espada. Para ser sincero, hubiera preferido el proceso inverso. Es decir, stick derecho reservado para la cámara, intercalándolo con el uso de la espada al mantener pulsado el gatillo L. Lo peor de todo es que se trata de un «problema» que habría podido solucionarse fácilmente con un sistema de reasignación de botones más completo. El resto de acciones se limitan a diversas combinaciones de botones. Pudiendo escoger si usar, o no, los controles por movimiento para la cámara libre o para apuntar con los distintos items. He de reconocer que mis sesiones de juego con este sistema no han sido tan amplias, pero es que, sinceramente, ni en Nintendo Switch Lite ni en el modelo normal he logrado sentirme demasiado cómodo con él.

 

The Legend of Zelda Skyward Sword HD

 

A la diosa rezando, y la partida guardando

Y regresando al concepto de mundo abierto. Zelda: Skyward Sword HD hace acopio de diversos elementos que, vistos ahora con la perspectiva que nos otorga el tiempo, marcaron de forma clara el nuevo rumbo de la franquicia. Por un lado, es cierto que la estructura de nuestro entorno dista de lo visto con posterioridad en Breath of the Wild. No obstante, su basta extensión nos obliga, guiño caballo, guiño guiño barco, a tener que surcar los cielos a lomos de nuestro alado amigo. Algo que desemboca en otra de sus señas de identidad, las estatuas de Pelícaro. Una suerte de puntos de apoyo con una doble función. Por un lado, teletransportarnos de vuelta a Celéstea y, desde allí, a cualquier estatua ya visitada. Permitiéndonos recuperar la aventura por donde la dejamos en cada uno de esas localizaciones. Por otro, pero no por ello menos importante, servir como puntos de guardado (pudiendo escoger entre 3 ranuras diferentes). Para rematar, el mapa también comienza a cobrar protagonismo al darnos la posibilidad de marcar, al más puro estilo de cualquier metroidvania, diversos puntos en el mapa. Como curiosidad, este sistema, tan novedoso hasta la fecha en la saga, se basó en la infancia del propio Miyamoto y en sus aventuras y desventuras explorando cuevas.

 

En relación al proceso de respaldo de partida, no podemos olvidarnos de otras de las incorporaciones estrella de este remaster. El guardado automático. Y es que durante diversos momentos de la aventura, por suerte bastante frecuentes, podemos ver en la parte inferior un letrero que indica «guardando». Algo que, más allá de las estatuas anteriormente mencionadas, aporta todo un plus de tranquilidad. Llegados hasta este punto, toca hablar del amiibo de Zelda y su pelícaro. No por la figura en si misma (aunque no vamos a negar que nos ha enamorado) sino por la mejora que trae consigo. En este caso, dicho amiibo nos permite viajar entre Celéstea y las tierras inferiores, en cualquier momento, sin necesidad de tener que activar las distintas estatuas. Es cierto que se trata de una polémica decisión con la que tomar ventaja con respecto al resto de jugadores. Sin embargo, tampoco supone ningún escollo insalvable. Es más, y esto es una opinión personalísima, se trata de una mejora que, hasta cierto punto, puede estropear la experiencia de juego…

 

The Legend of Zelda Skyward Sword HD

 

Ojo, las novedades (revolucionarias en su momento) no se acaban aquí. Medidor de resistencia en nuestro escudo, posibilidad de mejorar nuestros objetos o una barra de resistencia (efectivamente, no la inventó Breath of the Wild) son algunos de las más destacadas.

 

Pelícaros y mazmorras

Llegamos a otro de los puntos neurálgicos de Zelda: Skyward Sword HD, sus mazmorras. Y es que nos encontramos ante un apartado, no menos revolucionario, que nos trajo no solo un lavado de cara sino también una clara revitalización de unos puzles que ya acusaban el peso de la repetitividad. Verdaderos desafíos que ponen a prueba, de principio a fin, a un Link tremendamente versátil. Por su parte, las mecánicas de cada zona exploran nuevas posibilidades de juego. Y lo hacen no solo gracias al control de movimiento, sino también gracias a una serie de items que han sido diseñados, de una forma totalmente orgánica, con dicho sistema de control en mente. No en vano, el Templo de la Concentración, por mencionar alguna, sigue siendo, para muchos, la mejor mazmorra inicial de toda la saga.

 

Puede que, con su más de 40 horas de duración (algunas más si tratamos de completar todos los extras), no nos encontremos ante el Zelda más extenso. Y que sus entornos sean más lineales de lo que posteriormente nos ofrecería Breath of the Wild. No obstante, que nadie se equivoque, las posibilidades a nuestra disposición son realmente amplias. Repito, ¿lineal? Puede. ¿Limitado? ¡para nada!

 

The Legend of Zelda Skyward Sword HD

 

Una oda artística en HD

El apartado artístico de Zelda: Skyward Sword supuso todo un homenaje al impresionismo. Y es que la perfecta conjunción entre un aspecto más realista en 3D y el cel-shading plantaban sobre nuestros incrédulos ojos una verdadera delicia visual. Para rematar, ese efecto acuarela, diseñado inicialmente para disimular las limitaciones de un sistema como Wii (distancia de dibujado incluida), ponían la guinda a tan delicioso cóctel.

 

Es cierto que el lavado de cara HD ha reducido parte de ese efecto aquarela, pero ello repercute en un apartado artístico aún más espectacular, que, gracias al cariño puesto en cada uno de sus elementos y a un minucioso trabajo de desarrollo, ha logrado envejecer bastante bien. Técnicamente hablando, el juego corre a 1080p/60FPS en el televisor y 720p/60FPS en modo portátil. La estabilidad y fluidez, a excepción de alguna pequeñísima bajada de frames durante las cinemáticas, es casi total. A todo ello sumamos un control por movimiento bastante más preciso y fiable que el de el Wiimote y unos tiempos de carga aún más reducidos.

 

The Legend of Zelda Skyward Sword HD

 

El trabajo con las texturas no destaca, precisamente, por su notoriedad. Y es que más allá del aumento de resolución en las sombras, y algún que otro reflejo en las paredes de las cuevas, las diferencias son mínimas aquí. Algo que no he terminado de entender es la disminución de la distancia de dibujado con algunos objetos que van apareciendo y desapareciendo a nuestro paso. Es cierto que no se trata de algo demasiado molesto y que tampoco afecta a la vegetación. No obstante, esperamos que se trate de un «pero» subsanado en próximas actualizaciones.

 

Como podéis leer, el debate no está en si las mejoras son apreciables. Lo son, ¡y de que manera! Sino en si, realmente, son suficientes. Y es que, no puedo quitarme de la cabeza la sensación de que si el trabajo de remasterización hubiera sido más profundo, como ha ocurrido con Xenoblade Chronicles: Definitive Edition, el resultado podría haber estado a años luz de un simple por HD. Quizás, una oportunidad perdida para coronar a una de las entregas de The Legend of Zelda más incomprendidas. Y no podíamos cerrar el análisis artístico/técnico sin hacer referencia a una BSO que también logró alcanzar en su momento importantísimos hitos. Nos encontramos, y esto conviene recalcarlo, ante el primer Zelda que usó una orquesta en vivo para elaborar su apartado sonoro. Y el mimo fue tal que, con diez personas dedicadas en exclusiva a dicho apartado, se convirtió en el videojuego de Nintendo con un mayor equipo de sonido. Cada melodía, cada redoble, cada sonido resulta brillante de principio a fin. Ante nosotros, y no me tiembla la mano al escribirlo, uno de los apartados sonoros más impresionantes de toda la saga. La conexión entorno/sonido/jugador resulta, en casi todo momento, total.

 

The Legend of Zelda Skyward Sword HD

 

The Legend of Zelda: Skyward Sword HD – La nuestra será una lucha eterna

The Legend of Zelda: Skyward Sword es, sin ningún ápice de duda, la historia más especial jamás contada de la saga. Una suerte de hermosa vidriera cuyas piezas, únicas e irrepetibles, van encajando una tras otra hasta formar un producto realmente mágico. Una historia cuya liturgia nos engancha, emocionalmente hablando, de principio a fin. Un apartado jugable repleto de revolucionarias innovaciones, que sentaron cátedra, sirviendo como punto de inflexión para futuras entregas, y una vertiente artística que, tanto visual como sonoramente hablando, supo sacar el máximo partido a la extinta Wii, son algunos de sus puntos más destacados.

 

Por si fuera poco, Zelda: Skyward Sword HD perfecciona el control por movimiento hasta cotas nunca antes vistas, nos brinda un filtro HD resultón, cámara libre, un control tradicional, mayor fluidez y diversas correcciones menores que logran poner la guinda a esta obra maestra. Es cierto que, y este es uno de los pocos peros que se le pueden achacar, la sensación final es algo agridulce. ¿El motivo? Una oportunidad perdida para haber dado un lavado de cara más profundo e incluso para añadir nuevo contenido a un juego que, a pesar de alcanzar la excelencia, sigue teniendo sus carencias.

 

En definitiva, un título que solo cobra sentido en Nintendo Switch (y antes en Wii), gracias a su innovador modo de entender el entretenimiento. Toda una clase magistral sobre como estructurar una propuesta jugable y un juego con la mirada puesta en el pasado, pero los pies pisando fuerte sobre un futuro al que se adelantó. Zelda: Skyward Sword HD mejora en casi todo al título original, ofertando una propuesta que enamora de principio a fin. Un imprescindible, desde ya, del catálogo de Nintendo Switch al que, eso sí, toca dar una oportunidad lejos de nuestra reconfortante zona de confort jugable.

 

The Legend of Zelda Skyward Sword HD

Hemos analizado The Legend of Zelda: Skyward Sword HD gracias a un código digital cedido por Nintendo. Versión analizada: 1.0.0

The Legend of Zelda Skyward Sword HD
El origen de una leyenda atemporal
Zelda: Skyward Sword HD presenta una innovadora propuesta, a la altura del inimitable Majora's Mask, que logra recoger lo mejor de todas las entregas de la saga en un cóctel que, aunque sabe igual, se juega y siente diferente. Una verdadera maravilla, con uno de los apartado artísticos y narrativos más destacado de la franquicia que, a poco que os acostumbreis al control por movimiento, os atrapará de principio a fin.
PROS
Oda artística y sonora de proporciones bíblicas
Una de las mejores historias de la saga. Cercana, épica, alegre, triste... Una forma única e irrepetible de conocer los orígenes de la leyenda
El lavado de cara HD, las mejoras en el control por movimiento y la inclusión de un sistema de control tradicional...
CONTRAS
... que por desgracia no termina de cuajar como quisiéramos
Un remaster no demasiado ambicioso
Puede resultar demasiado lineal para los estándares actuales
90