
Capcom lleva toda la vida demostrando su apego por Nintendo, incluso en los momentos más duros le dieron una oportunidad aunque las ventas de consolas no acompañaran. Fue lo que nos hizo poder disfrutar de Resident Evil 2 en Nintendo 64, una versión que nadie veía posible por las limitaciones del cartucho. Con la boca abierta también nos dejó Resident Evil Remake para Nintendo GameCube, o Resident Evil 4 tres años más tarde. Lo mismo podríamos decir de Resident Evil Revelations para Nintendo 3DS. Siempre que ha habido oportunidad, Capcom ha cumplido. Es por esto que ahora estamos disfrutando de una buena colección de juegos de la franquicia en Nintendo Switch 2, entre los que se encuentran Resident Evil 2 Remake, Resident Evil 3 Remake y Resident Evil 4 Remake, al que le dedicamos este análisis.
Estás ante nuestro análisis de Resident Evil 4 Remake para Nintendo Switch 2. De los otros dos remakes que se lanzan esta misma semana en la consola híbrida también puedes encontrar su correspondiente análisis en nuestra web (aquí el 2 y en este enlace encontrarás el del 3). ¿Cómo dices? ¿Por qué he escogido analizar el 4 si no he jugado a los otros dos? Enfrentarme a ellos es una oportunidad que espero abordar en otro momento. Digamos que Resident Evil 4 es un título al que le tengo mucho cariño.
Un poco en antecedentes
Resident Evil 4 llegó en 2005 como una supuesta exclusiva de Nintendo GameCube. Era uno de los «Capcom Five», una serie de títulos revolucionarios que llegarían a la consola cúbica en algún momento. Solo terminaron lanzándose cuatro, pero eso es otra historia. El caso es que llegó a mi vida en una época en la que no tenía mucho tiempo para jugar. De hecho, muchos de los juegos que comenzaba: los dejaba a medias o en el justo final. ¿El motivo? Mi jornada laboral de aquella época de 10 o 16 horas diarias tenía mucho que ver.

Lo que recuerdo con claridad de ese título de 2005 (año en el que, por cierto, me convertí en padre) fue cogerlo y no soltarlo hasta llegar al final, me atrapó como no lo hacía otro videojuego en años. Así que me lo pasé del tirón en los pocos ratos libres que tenía y, de hecho, cuando llegué al tramo final… mi Nintendo GameCube me sorprendió con uno de los errores más extraños que he visto nunca. Solo con Resident Evil 4… ¡se veía todo de color dorado! ¡Y justo cuando estaba en el final!
Otros juegos se veían bien en mi consola, pero no Resident Evil 4. Parecía una broma pesada. Envié mi GameCube a reparar y un (MUY QUERIDO) amigo me dejó la suya para terminarlo. Y así, se convirtió en uno de mis juegos favoritos. Aunque compré la versión Wii, que presumía de controles por movimiento, no toqué más este cuarto capítulo hasta finales de 2024 y principios de 2025, cuando me pasé la versión Meta Quest 3 a lo largo de de diez directos, siendo para mí la mejor experiencia (y juego) que he probado en realidad virtual. Los años le pesaban un poquito, pero fue algo verdaderamente maravilloso y sorprendentemente ágil de jugar. Te invito a ver la serie a partir de este primer vídeo, aunque mejora bastante en los siguientes ;)
Regreso a lo desconocido
Hace más de un año que completé el Resident Evil 4 original (en VR) y he de admitir que pensaba que mi experiencia con Resident Evil 4 Remake sería un paseo en el que sentiría que estaba volviendo a jugar al clásico, con una revisión de gráficos a la altura de las plataformas actuales y muchas cositas nuevas. Mi experiencia podría resumirse en un tímido «sí» acompañado de un gran «PERO NO». Ya sabes, un «remake» no debería consistir en un simple lavado de cara, sino también en rediseñar jugabilidad y añadir contenido nuevo para «rehacer» la experiencia. En este sentido el trabajo de Capcom para este título ha sido de auténtico 10.
Nada más comenzar vemos la clásica escena en la que Leon S. Kennedy, nuestro protagonista, es acompañado por los dos policías que lo llevan en su coche patrulla hasta el pueblo donde se cree que podría estar Ashley, la hija ni más ni menos que del presidente de los Estados Unidos. Ya desde ese comienzo ves cómo detallitos por aquí y por allá se añaden a la escena, no solo para incorporar elementos nuevos, sino también para hacerla más rica en contexto y detalles. Esto podría ser el resumen de todo lo que nos espera a continuación, haciendo que el argumento de Resident Evil 4 Remake gane en consistencia y peso con respecto al clásico de hace más de 20 años.

La sensación de «estoy rejugando Resident Evil 4» se difumina en ese momento, para regresar cuando te adentras por primera vez en el pueblo, que conserva su distribución, pero a su vez se ve más grande y gana en localizaciones, como ocurre con el resto de lugares que visitarás durante el resto del juego, algunos de ellos rediseñados de forma magnífica. Este remake es un gran homenaje al clásico que se permite el lujo de cambiar todo lo que han querido con mucha gracia y respeto, sin que nada desentone o se sienta extraño, si no contamos cómo se han eliminado algunos puzles o sustituido por soluciones mucho más sencillas. De eso hablaremos en el apartado de jugabilidad.
Otra BRUTAL adaptación a Nintendo Switch 2
El RE Engine está logrando maravillas con la nueva consola de Nintendo. El motor de Capcom demostró previamente lo bien que puede manejarse en esta plataforma, con Resident Evil Requiem, con los capítulos 7 y 8 (Village), así como con títulos como Pragmata o Monster Hunter Stories 3. Dragon’s Dogma 2: Dark Arisen es otro ejemplo, así como (mi muy esperado) Monster Hunter Wilds, aunque estos dos últimos son títulos de mundo abierto en los que al motor se le ven más las costuras. No es el caso de Resident Evil 4 Remake, título que luce en todo su esplendor en Nintendo Switch 2 con una tasa de fotogramas de 60 FPS que se notan, ¡vaya si se notan! Puedes hacer la prueba grabando un vídeo con la función nativa de la consola, dado que los guarda a 30 FPS, para comprobar la diferencia.

He completado tanto la historia principal como el DLC «Caminos Distintos» de Ada Wong jugando en una televisión 4K sin apreciar caídas, o no ningún problema que fuese noticiable. Si a algo le podríamos poner pegas, es al funcionamiento de algunas sombras, que pierden algo de definición, o a la pérdida de cuadros de imagen de la animación de enemigos situados bastante lejos en entornos más abiertos, aunque no es algo que moleste. Por supuesto, he probado algunas secciones del juego en modo portátil, que es lo que hace más atractiva la versión Nintendo Switch 2 frente a las otras y, si bien algunos detalles no lucen de la misma forma, así como la resolución es menor, es de las mejores versiones en modo portátil que he visto hasta la fecha.

Recordemos que es un videojuego que ya funcionaba en PlayStation 4 a 30 FPS, que en este caso demuestra que Nintendo Switch 2 puede ir más allá que la veterana consola de Sony. Una de las cosas -que más sorprende son sus tiempos de carga, de apenas unos segundos. Todo lo que hacía maravilloso a este videojuego en sus otras versiones, como son sus localizaciones, ambientación y atmósfera, también su magnífica iluminación, está incluido en esta versión para Nintendo Switch 2, tanto en modo TV como portátil.
Sonido de lujo con un pequeño matiz
El aspecto sonoro de Resident Evil 4 Remake está a la altura del despliegue gráfico, eso sin lugar a dudas. Hay un dato interesante que aportó hace unos años Kota Suzuki, compositor de su banda sonora. Resulta que, para este remake, rehicieron por completo la banda sonora original, pero a la vez querían que los fans siguieran reconociendo sus melodías. Por eso, alrededor del 30 % de las pistas conserva melodías o frases musicales del juego de 2005, mientras que el 70 % restante está compuesto por música nueva.

La canción del Buhonero o de la máquina de escribir para guardar te sonarán, porque son arreglos de las canciones originales. En el apartado de «Extras», sin embargo, tenemos opción para escoger escuchar la banda sonora y efectos del título de 2005. Y antes de que me lo preguntes en los comentarios de este análisis: NO, no es posible seleccionar el doblaje original, algo que tiene lógica dado que existen numerosas escenas nuevas o rediseñadas, por lo que las voces clásicas no habrían podido encajar de ninguna manera.

En su lugar podemos seleccionar uno de los idiomas a los que se ha redoblado el juego, entre ellos el español. He de decir que la actuación de doblaje al español tanto de Leon como del resto de personajes principales, me parece soberbia, de 10. Por otro lado, la de los Ganados, los enemigos humanos infectados por Las Plagas, no han terminado de convencerme. Quizás sea porque le guardo cariño al (vamos a decir) «peculiar» doblaje original, y sus «detrás de ti imbésil», o «te voy a asplastar» (sí, así mal escrito) y demás perlas que sonaban bien extrañas ya en su día, aunque tampoco son las voces que cabría esperar de los habitantes de un pueblo de España, donde «supuestamente» se ambientan los hechos. Y decimos «supuestamente», dado que Capcom nunca no quiso concretarlo, o mojarse, más bien. Pero a las pistas que ya había en su día, como el uso de pesetas como moneda, se unen en este remake referencias al flamenco o a la literatura española, en las que no ahondaremos para no estropear sorpresas.

El caso es que las nuevas voces en castellano de los Ganados no me han terminado de cuajar y se me han hecho en alguna ocasión pesadas. Creo que los habitantes del pueblo habrían ganado bastante con algo de «acento» o algún tipo de deje, aunque entiendo muy bien que quisieran evitar algo como esto. Esto puede ser una apreciación personal, pero el «ahí va eso» (cada vez que te lanzan algo, para avisarte) se me ha hecho un poco cansino, a la par de antinatural, al igual que el «detrás de vosotros, imbéciles». Claro está, que son gente controlada con el cerebro lavado. ¿Es normal que su vocabulario sea tan repetitivo y poco variado? Oye, pues podría, aunque curiosamente saben el género de la persona a la que están intentando dar caza antes de localizarla, algo que descubrí jugando como Ada Wong.

Modo Mercenarios
El modo Mercenarios no venía incluido en la versión original de Resident Evil 4 Remake, sino que llegó posteriormente de forma gratuita. En este modo puedes dejar de lado la escasez de munición del modo normal, pues sale a mogollones, para liarte a tiros con todo lo que se te ponga por delante antes de que el contador del temporizador llegue a cero, con opción de ampliar el tiempo cogiendo objetos especiales o realizando remates. El crafteo de munición desaparece, pero no el de hierbas. Cuenta con un total de cuatro escenarios, tres de ellos bloqueados al inicio, tal y como ocurre con los personajes. Las técnicas especiales de «sed de sangre» de algunos molan tanto, que te gustaría que estuvieran en la historia principal.
El juego tiene un componente online relacionado con este modo. Las mejores puntuaciones se registran en un ranking mundial, pudiendo ver el puesto en el que estás o tu situación con respecto a tus amigos. Mercenarios es un modo divertido y frenético, que puede servir para desconectar de la historia principal, o bien para ver lo que sería controlar a otros personajes.
Historia adicional y extras
La versión lanzada en Nintendo Switch 2 es la llamada Gold Edition, que incluye tanto Resident Evil 4 Remake, una serie de cosméticos bastante interesantes, también arte para coleccionar, y, como broche de oro, el DLC «Caminos Separados». Este contenido fue lanzado posteriormente y abarca la perspectiva de la historia desde la piel de Ada Wong a lo largo de diversos capítulos (no decimos número para evitar spoilers). Como puedes imaginar, la duración es bastante menor que la del juego base, pero no por ello deja de ser igualmente bueno. En profundidad, manejar a Ada Wong no es muy diferente de la experiencia de controlar a Leon, pues coinciden bastante en su repertorio de armas y manejo de las mismas. Ada, sin embargo, cuenta con ciertas habilidades que dan sentido a ese camino alternativo que se ve obligada a tomar. Pero lo dicho: más allá de ese lanzagarfios que podría recordar al de Batman, solo que infinitamente más limitado, y alguna habilidad y arma exclusiva, la jugabilidad no cambia demasiado.

Durante gran parte de la aventura de Leon ella siempre está ahí, en muchas ocasiones sin que él lo sepa, siendo clave para algunos acontecimientos, lo que da sentido a determinados sucesos. De nuevo, te advierto que no entraré en detalles. La cuestión es que reutiliza con mucha gracia localizaciones, pero también tiene bastantes nuevas no accesibles a Leon. En muchas situaciones te ves diciendo «¡mira dónde estoy! Aquí sucedía aquello», o «¡Ah, así que esto pasaba de forma paralela». En ningún caso se siente como contenido de relleno, sino como un magnífico complemento de la aventura principal. Caminos Distintos es una historia que completa a la perfección la aventura principal, con sus propios retos y algunos puzles, sencillitos y en la tónica de la aventura base, todo sea dicho.

Oye, ¿y los puzles?
El universo paralelo donde transcurren los hechos de la saga Resident Evil es uno en el que la gente no pone simples cerraduras para bloquear accesos o poner a buen recaudo objetos de valor. Bueno sí, también existen simples llaves que desbloquean puertas o cajones. Pero de tanto en tanto sueles toparte con cerraduras que pueden implicar una pequeña excursión, derrotar a un enemigo o completar un puzle. Sobre estos, hay que decir que en la mayoría de los puzles han sido revisados y difieren del original, habiendo suprimido otros directamente.

Por ejemplo, si jugaste al clásico puede que recuerdes un puzle opcional cuya solución estaba repartida entre el cementerio y una zona cercana a la iglesia, que tenía algo de complejidad porque tenías que averiguar una serie para solucionarlo. Además de haber erradicado este puzle, el resto de puzles que encontrarás en este Remake no tiene la misma dificultad. En este sentido, la jugabilidad de Resident Evil 4 Remake está más orientada a la acción que a utilizar la cabeza.
Retocando la jugabilidad original
Puzles aparte, una de las cosas que hacía tan adictivo Resident Evil 4 de 2005 era que no era un juego de pegar tiros sin más. La acción venía acompañada de una constante recolección de elementos de curación, munición, y no parabas de recoger dinero para mejorar armas o comprar nuevas, de buscar tesoros para vender por pesetas, incluso engarzando en ellos joyas de forma estratégica para conseguir el mayor dinero posible. Todo este sistema ha mejorado considerablemente, haciéndolo más agradable y ágil, por lo que la adictiva fórmula original, que de por sí era buena, ha mejorado un mundo para esta ocasión.

El giro de tuerca en esta versión consiste en añadir materiales a la recolección de recursos con los que podremos «craftear» distintos tipos de munición para nuestras armas, lo que multiplica el tiempo que estás pendiente de lo que hay o no en tu maletín, decidiendo en todo momento qué munición quieres crear en función de tu estrategia de combate o armas disponibles. A eso sumamos que las armas se manejan mejor que en el original, y que tenemos algunas nuevas muy interesantes.

Lo que más podría hacerte sufrir de este remake es justo lo que ya te hacía sufrir en el clásico: la munición está contadísima, no puedes derrochar. Esto, que podría ser una característica frustrante, es en realidad parte importante de la jugabilidad. No es un juego de ponerte a disparar sin pensar a todo lo que se ponga por delante, sino uno en el que tienes que afinar la puntería y dar valor a cada bala que utilices, porque la podrías necesitar para el siguiente enemigo. En esta ocasión tenemos modificadores que pueden permitirnos conseguir elementos necesarios para el mencionado crafteo de munición, que pueden favorecer la obtención de un recurso u otro, aunque no es algo seguro. Cuando rompes un barril o derrotas a un enemigo probablemente no te den lo mismo si repites ese momento tras tu muerte o si cargas la partida. Esa aleatoriedad, que a veces puede parecer injusta, es parte también de la salsa del juego.

Sobre el ritmo del juego, se alterna entre fases de plena acción en las que tenemos que derrotar a los enemigos hasta terminar con el último, con otras secciones más tranquilas con unos pocos a los que enfrentarnos. También hay zonas en las que descansar en las que estamos completamente a salvo. En algunas ocasiones puede presionarnos muchos y dar la sensación de que no vamos a salir victoriosos, sobre todo en lo que respecta a la cantidad de munición disponible, que como decíamos, no es que sobre, ni mucho menos. A veces es mejor repetir una sección cargando el autoguardado, que continuar nuestro avance habiendo gastado demasiada munición u objetos de curación. Todo sea para llegar armados hasta los dientes hasta las secciones que nos enfrentan contra los jefes de Resident Evil 4 Remake, que han sido rediseñados para ser más aterradores a la par de impresionantes.







